Pero en ese proceso, un protagonista de la obra venía a la realidad y una persona de este mundo iba a parar al cuento.
La madre, desesperada, le preguntó si había alguna solución.
Matilda, que era muy buena, le dijo que sí. Solamente Vicky tenía que leer el final del cuento en voz alta y todo volvería a la normalidad.
Victoria, que amaba a su familia, abrazó bien fuerte a Matilda y le dio las gracias.
Leyó el final de la obra y todo volvió a la normalidad.
Toda la familia se abrazó muy fuerte y prometieron que aprovecharían el poder de nuestra heroína para hacer el bien y salvar al pueblo.
FIN
Autoras: Agostina, Sophía y Abril
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