Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 967

Las barreras migratorias en México 967 do “Grupo México”, para reparar y modernizar la conectividad y aumentar así la velocidad de los trenes. Puede resultar sorprendente que una medida de desarrollo de la infraestructura del transporte de carga formara parte de un programa migratorio. Sin embargo, el propósito claro era “contener el flu­ jo a través de la disuasión”. 2 Es decir, se trataba de volver el viaje aún más peligroso para disuadir a los migrantes de subirse al tren de carga. Otras me­ didas de disuasión fueron la construcción de bardas a los costados de las vías del ferrocarril, para impedir a los migrantes subirse o bajarse en las cer­ canías de las estaciones cuando el tren disminuye su velocidad. El Programa Frontera Sur multiplicó los puntos móviles de control y los operativos de verificación en el Istmo, como lo había hecho el Plan Sur en 2001. Esto obligó a los migrantes centroamericanos a tomar caminos rura­ les y secundarios donde son víctimas muy frecuentes de asaltos y violacio­ nes. Entre el verano de 2014 y el de 2015, numerosas organizaciones sociales de defensa de los migrantes han señalado el aumento de accidentes y de la peligrosidad de la movilidad humana a raíz de las medidas implemen­ tadas por el Programa Frontera Sur (Knippen, Boggs y Meyer, 2015). Las or- ganizaciones denuncian el aumento de asaltos, violaciones y extorsiones por parte de delincuentes comunes en los caminos secundarios tomados por los migrantes, así como el aumento de las agresiones y abusos por parte de las propias autoridades. D etenciones y deportaciones de migrantes centroamericanos Desde la década de 1990, la política de control migratorio del gobierno mexicano se ha concentrado en la detención y expulsión masiva de migran­ tes. 3 Cerca del 90% de los migrantes detenidos y más del 95% de los deporta­ dos son originarios de tres países: Guatemala, Honduras y El Salvador. La enorme mayoría de los centroamericanos detenidos por los agentes de migración o por la policía federal son deportados a sus países de origen. Por ejemplo, en 2015 fueron detenidos 179 618 migrantes centroamerica­ nos y deportados 176 726, es decir, las autoridades migratorias deportaron a más del 98% de los migrantes de esos países (véase gráfica 1). Estrategia por lo tanto similar a la que emprendió la Patrulla Fronteriza desde fines de los noventa, denominada “Prevention through Deterrence” o “Prevención a través de la disuasión”, la cual, según múltiples analistas, ha tenido por efecto aumentar las muertes de migrantes que intentan cruzar la frontera hacia Estados Unidos. 3 El INM utiliza diversos eufemismos para designar estas políticas como: “alojamiento”, “presentación”, “repatriación humanitaria” e incluso “rescates de migrantes”. Los centros de detención son denominados “estaciones migratorias”. 2