Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 952

952 Ana María Chávez Galindo, Carlos Lemus Ramírez América Latina, 21 de modo que no es extraño que algunos de los migrantes hagan su trayecto con este padecimiento. En Apizaco, Tlaxcala, entrevista­ mos a Enrique, joven de 26 años originario de Honduras, quien padece diabetes y ya tiene la necesidad de recibir insulina, es decir, se encuentra en una etapa avanzada de la enfermedad. Le preguntamos sobre las estra­ tegias que sigue para el cuidado de su salud y para sobrellevar su padeci­ miento. ¿Cómo te cuidas? Pues lo que hago, es comer bien […] no como nada de azúcar y tomo mucha agua […] también me como las verduras que me dan, como en los albergues, pues nomás me como las verduras y las hierbas […] no, no me he sentido mal ni nada […]. Comentaste que necesitas la insulina ¿Dónde la consigues? […] no me la pongo […] la suspendí […] lo que pasa es que ni siquiera puede ir uno a recogerla, es más yo creo que ni te la dan. ¿Has preguntado o has ido a algún hospital? No, la verdad que no […] da miedo ir […] mejor así me sigo […]. ¿Sabes qué puedes registrarte al Seguro Popular? No, no lo conozco ni siquiera […]. De acuerdo con Jorge Vázquez, responsable del albergue “Manos Exten­ didas” de Celaya, se tiene un conocimiento insuficiente acerca del uso que los migrantes pueden hacer del Seguro Popular; y nos comentó lo siguiente: No sabíamos, hasta apenas […] Nos dieron la capacitación “Médicos sin fronteras”. Y yo le pasé la información a la Cruz Roja municipal [… ] ellos tampoco lo sabían. Es un beneficio de 90 días. Para dar cuenta de la grave y constante problemática de salud en los mi­ grantes en tránsito por México, se retoma un testimonio del año 2003 en el albergue de Reynosa, Tamaulipas. En aquellos años, el fenómeno de la transmigración de centroamericanos apenas se registraba en algunos do­ cumentos académicos, pero en Reynosa, el Albergue ya registraba afluencia importante que rebasaba su capacidad. Ahí entrevistamos a Rosi, mujer hondureña de 25 años que viajaba con su hijo de ocho meses de edad. Du­ rante la charla, notamos la presencia de algunas heridas leves en la cabeza América Latina ha alcanzado niveles de epidemia. La Organización Panamericana de la Salud estima que en el año 2012, la tasa de mortalidad por diabetes mellitus fue de 43.8 por 100 mil habitantes. En México de 88.9 y en Centroamérica de 56.9 por igual número de habitantes (OPS, 2014). 21