Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 94

94 Rodolfo Cruz Piñeiro, Telésforo Ramírez García taciones laborales. Los datos contenidos en el cuadro 2 muestran un descen­so en el crecimiento de la mano de obra inmigrante mexicana a nivel nacio- nal y regional, sobre todo a partir de 2005. De acuerdo con dichos datos, la población económicamente activa mexicana (PEA), es decir, los inmigran- tes mexicanos que al momento de la encuesta declararon realizar alguna actividad económica o que estaban buscando trabajo en ese país, creció en 38% entre 2000 y 2005, en un 11.3% entre 2005 y 2010, y únicamente en 2.9% entre 2010 y 2015. Dicho crecimiento fue incluso negativo entre la PEA mexicana residente en los estados que conforman la región Noreste y Oes- te. En tanto que en las regiones Oeste medio y Sur, si bien la PEA mexicana experimentó una disminución en su crecimiento en el quinquenio 2005- 2010 con respecto al observado entre 2000-2005, registró una ligera recupe­ ración entre 2010-2015. Asimismo, al analizar estas cifras por sexo y regiones de residencia o mer­cados laborales, se observa un decremento en PEA masculina inmigran- te en las regiones Noreste y Oeste, el cual es consistente con el registrado por la PEA mexicana total residente en esos mercados laborales, y un ligero crecimiento en la región Oeste medio. La PEA femenina, por el contrario, ha mantenido un crecimiento en todas las regiones, aunque con un pequeño descenso en la región Oeste durante el quinquenio 2010-2015 (véase cua- dro 2). Estos resultados estarían indicando que las mujeres se vieron menos afectadas que los hombres por la crisis económica de 2008, y que ellas han logrado permanecer en los mercados de trabajo regionales en Estados Uni- dos a pesar de los obstáculos que enfrentan hoy en día los inmigrantes me- xicanos y otros trabajadores procedentes de otros países y regiones del mundo para incorporarse laboralmente en ese país. Tal diferencia podría encontrar su explicación en el hecho de que las mujeres trabajan princi­ palmente en el sector servicios, el cual fue uno de los menos afectados por la crisis y el que más crecimiento ha presentado en los últimos años (Ramírez y Meza, 2011). Estos resultados nos llevan a cuestionarnos cómo se ha insertado labo- ralmente la PEA mexicana inmigrante en Estados Unidos, y si en tal inser- ción existen diferencias por sexo y mercados regionales. I nserción ocupacional y sectorial de la población mexicana inmigrante en E stados U nidos La migración mexicana a Estados Unidos obedece, principalmente, a moti­ vaciones laborales; es decir, por la búsqueda de trabajo y mejores opciones laborales que las que ofrece el mercado laboral mexicano (Cruz, 2006). De