Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 908

908 Daniel Villafuerte Solís, María del Carmen García Aguilar ternacionalmente, en consecuencia, se requiere que los países también nos organicemos para hacer frente a ese crimen que no reconoce fronteras y que actúa internacionalmente, desde Colombia o Venezuela hasta México, que afecta a las familias de nuestros países, tanto colombianos, guatemaltecos, me- xicanos, salvadoreños, nicaragüenses y que en consecuencia requerimos acciones sobre las cuales no profundizamos hoy ciertamente, pero que serán seguramente materia de nuestra deliberación y preocupación permanente para, precisamente, tener una estrategia conjunta. Esto implica […] mecanismos para intercambio de inteligencia, mecanismos para tener una frontera segura, que de paso desde luego a los ciudadanos, a los inversionistas, a los turistas, pero que cierre a la droga, al tráfico de ar- mas, al tráfico ilegal de personas (Presidencia de la República, 2007). En reiteradas ocasiones, al término de la cumbre del PPP, los periodistas cuestionaron a los presidentes centroamericanos y de México en torno al tema de seguridad. En particular se preguntó sobre el destacamento de tropas del Ejército mexicano en algunos puntos de la frontera sur. El pre- sidente Calderón fue enfático al señalar que “es importante detener el flu- jo del tráfico ilegal de armas, de personas, o de drogas, [...] es importante atender la porosidad de la frontera que tenemos con Guatemala, fundamen- talmente con Belice” (Presidencia de la República, 2007). El gobierno de la Casa Blanca ha hecho creer a los gobiernos de México y Centroamérica que la migración irregular constituye un problema de se­ guridad nacional, la razón, según esta idea, es que los migrantes están ligados a las mafias que trafican con seres humanos y con drogas, con una posible conexión con grupos terroristas. Este discurso del gobierno estado­unidense que comenzó a manejarse antes y, sobre todo, después del 11-s, justificó la promulgación de la “Ley Muro”. El 15 de mayo de 2006, en su discurso a la nación, el presidente Bush refirió: Hemos aumentado los fondos para seguridad fronteriza en 66% y expandido la Patrulla Fronteriza de nueve mil a 12 mil agentes. Para fines de 2008 vamos a aumentar el número de funcionarios de la Patrulla Fronteriza en otros seis mil adicionales […]. Al mismo tiempo, construiremos cercas de alta tecnología en corredores urbanos y construiremos nuevos caminos de patrullaje y barreras en áreas rurales. Vamos a crear una cerca virtual que emplea sensores de movimiento, cámaras infrarrojas y aeronaves no tripu- ladas para detectar y prevenir cruces ilegales (Bush, 2006). En congruencia con lo anterior, en el mismo mes, la Guardia Nacional inició la operación denominada Jump Start. Esta operación llevada a cabo