Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 860

860 José Ascención Moreno Mena, Lya Margarita Niño Contreras Calderón asignó a las Fuerzas Armadas un rol central en su estrategia de seguridad pública, que se enfocó principalmente a enfrentar a los cárteles me­ diante el uso de la fuerza. El 11 de diciembre de 2006, a diez días de asumir la Presidencia de la República, Calderón anunció el primer operativo con- tra el crimen organizado, al que le declaró “la guerra”, 1 en Michoacán. A ese estado envió a más de seis mil elementos de las Fuerzas Armadas y la Policía Federal a enfrentar a los delincuentes en esa entidad (Herrera, 2006). La guerra contra el narcotráfico la emprendió Calderón sin tener ningún diagnóstico claro y sin haber establecido alguna estrategia de seguridad humana para la población civil. Su pretensión era la legitimación de un gobierno que había llegado por un proceso electoral cuestionado por algu- nas fuerzas políticas (Aguilar, y Castañeda, 2009). El presupuesto en seguridad creció entre 2006 y 2010 un 249.7% (Loe- za y Pérez, 2010). En el 2001 se erogaron para seguridad 7 245 millones de pesos, mientras que en el 2011 se aprobaron 135 663.2 millones de pe- sos para ejecutarse en el 2012 (Avelar, 2011). Aunque el informe “Diez años de panismo. Resultados”, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), estimó que la iniciativa calderonista costó 467 mil millones de pesos (Animal Político, 2012). En el 2007, Calderón abandonó el concepto de “guerra” sustituyéndolo por “estrategia de seguridad nacional” y luego “lucha por la seguridad” (Salgado, 2012), donde definió su proyecto en tres puntos fundamentales: 1) con- tención y debilitamiento de organizaciones criminales; 2) fortalecimiento y reconstrucción de las instituciones de seguridad y justicia, y 3) restitu- ción del tejido social y prevención del delito. Para ello, el gobierno federal delineó una serie de programas en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, tales como: Comunidad segura, Escuela segura, Rescate de espacios públicos, Salud sólo sin drogas, Semáforo de- lictivo, Dignificación de cuerpos policiacos y Enlaces de prevención. En al­ gunos programas apenas se definieron las reglas de operación en el 2010 y 2011; otros respondieron ante coyunturas especiales como la Estrategia Todos Somos Juárez, Reconstruyamos la Ciudad, en respuesta a la situación de violencia por la que atravesaba el municipio de Ciudad Juárez, Chihua­ hua. Algunos otros nunca se echaron andar. El saldo de la estrategia de seguridad de Calderón fue de 83 191 homi- cidios relacionados con el crimen organizado, según un recuento del 1 de diciembre de 2006 al 31 de octubre de 2012 realizado por el Semanario Zeta. Aunque el gobierno reconocía solamente 47 515 hasta septiembre de 2011(Sin embargo.mx, 2012). 1 Aunque luego desistió de ese término (López y Rivas, 2011).