Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 838

838 María Eugenia Anguiano Téllez toria (Anguiano y López Sala, 2010; Castillo y Toussaint, 2010; Calleros, 2010; Villafuerte y García, 2011; Izquierdo y Cornelius, 2012; Isacson y Me­ yer, 2012). Adicionalmente, la historia ha mostrado que en momentos de recesión o crisis económica, los inmigrantes se convierten en “chivos expia­ torios” de los males que aquejan a las economías y sociedades receptoras, aunque también a las de origen cuando se ven obligados a retornar (Alanís, 2007; Mejía y Castro, 2012; Cachón, 2014; Durand, 2017). A pesar de este adverso escenario para la movilidad a través de las fronte­ras internacionales, en el año 2000 el número de personas que residían fuera de su país de origen se estimaba en 175 millones de personas, cifra que en el año 2010 ascendió a 214 millones de personas y en 2015 su número se estimaba en 244 millones de personas (Zúñiga, 2004; PNUD, 2009; OIM, 2011; IOM, 2017). La Organización Internacional para las Migraciones considera que: “En general, la migración internacional ha demostrado su resistencia a las recesiones económicas y cabe esperar que siga au­mentando en volumen y en complejidad en los próximos decenios” (OIM, 2011:22). En años recientes, ni las políticas restrictivas destinadas a controlar las fronteras y gestionar selectivamente las migraciones internacionales, ni la crisis económica reciente han impedido la movilidad de quienes buscan mejores oportunidades laborales y de vida fuera de sus países de nacimien­ to. Lo que sí ha ocurrido es que las condiciones en que acontece esa movi­ lidad se han dificultado de manera creciente, especialmente cuando los desplazamientos migratorios ocurren sin la autorización formal para el ingreso, tránsito o asentamiento hacia otro país. Los costos materiales de la movilidad en situación no autorizada y los riesgos humanos de diversa índole se han incrementado críticamente, particularmente para las perso­ nas que migran en condiciones o situaciones de mayor vulnerabilidad, ya sea por su precariedad socioeconómica, su edad, sexo o condición étnica, la carencia de redes sociales de apoyo y otras circunstancias adversas que no les son propias, pero lo son de las sociedades de origen y de aquellas otras por las que transitan o a las que se dirigen, en una gama que se extiende desde el no reconocimiento de sus derechos humanos hasta la violen­cia, la discriminación, el racismo y la xenofobia (Anguiano y Cruz, 2014). En este capítulo se presentan los distintos escenarios y condiciones pro­ fundamente adversos a la movilidad humana asociados a las migraciones internacionales en las décadas recientes. Por un lado, las políticas migra­ torias crecientemente restrictivas a la movilidad a través de las fronteras y asociadas a temas de seguridad nacional; por otro, la crisis económica cuyas dimensiones son comparadas por los especialistas con la crisis de 1929 y, aunque no menos importante, los contextos de vulnerabilidad asociados a