Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 813
Derechos humanos de los migrantes
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al control de la frontera para detenerla; misma que ha sido insuficiente,
pues en las dos últimas décadas los indocumentados mexicanos alcanzaron
la cifra de 11.9 millones.
En las discusiones recientes sobre migración se destacan varios fenó
menos. Uno de ellos es la condición humanitaria que viven los migrantes,
en particular los menores de edad, cuyo caso resulta relevante desde cual-
quier punto de vista. Cuantitativamente es importante porque los datos
apuntan a que miles de niños, niñas y adolescentes mexicanos van a Esta-
dos Unidos y muchos son detenidos en la línea divisoria controlada por la
patrulla fronteriza, bandas de traficantes de personas, policías de los tres
niveles de gobierno, elementos del Ejército y la Armada de México y per
sonal del Instituto Nacional de Migración (INM), que se encarga de la admi
nistración de las estaciones migratorias.
Las cifras del desplazamiento infantil son preocupantes: el gobierno
estadounidense devolvió a México, de enero a noviembre de 2014, 19 296
pequeños; en cambio, autoridades federales mexicanas regresaron a sus
naciones, principalmente centroamericanas, 4 517 menores de edad (INM,
2014).
Pero la relevancia de la migración infantil no se da sólo por la fuerza de
las cifras. Es innegable y lamentable a la vez, que la niñez migrante se haya
convertido en un tema delicado para la defensa de los derechos humanos
en el mundo. La vulnerabilidad en que se encuentran, la falta absoluta de
respeto a sus derechos y el desconocimiento de sus garantías, los convierten
en víctimas de vejaciones que van desde el maltrato, la explotación sexual
y el trabajo forzado hasta abusos por parte de autoridades, deportación o
encarcelamiento.
Sin embargo, los niños en general y migrantes en específico, continúan
siendo invisibles. “Históricamente la infancia es invisible. El hilo conduc-
tor de las crónicas históricas son las grandes batallas y los grandes perso-
najes. La vida cotidiana y doméstica, y por lo tanto también la infancia,
hasta muy recientemente en general no han sido temas de interés. En las
crónicas históricas, cuando aparece algún menor es un príncipe o una
princesa. El resto de la infancia no existe” (Amnistía Internacional, 2015).
Así comienza un informe de Amnistía Internacional (AI) 1 sobre la situación e
historia de la infancia y que destaca su invisibilidad, misma que también
se percibe en la falta de reconocimiento e interés político sobre este com-
plejo fenómeno, que de manera gradual y sistemática se empieza a superar
en el estudio y análisis desde las ciencias sociales.
Disponible en ,
consultado el 4 de marzo de 2015.
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