Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 770
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Merari Stephanie Montoya-Ortiz, Juan Gabino González-Becerril
Ahora bien, si se toman en cuenta las tendencias tradicionales de la mi-
gración, la mayoría de las mujeres emigra para reunirse con sus esposos o
sus padres (Instituto Nacional de las Mujeres, 2007), es decir, por reunifi-
cación familiar, lo cual podría establecer el contexto de que si este es el
motivo tradicional que las impulsa a migrar, es quizá el mismo que las hace
permanecer en Estados Unidos. Consecuentemente, el porcentaje de muje
res que regresan a México es menor.
No obstante, la Encuesta Mundial acerca del Papel de las Mujeres en el
Desarrollo: Mujeres y Migración Internacional, realizada por la Organización
de Naciones Unidas (ONU), señala que las mujeres que asumen los re-
tos de la migración están esculpiendo roles más activos y autosuficientes
para ellas mismas. De acuerdo con esta encuesta, un creciente número de
ellas ya emigran por decisión propia y son las principales fuentes de ingresos
para ellas y sus familias (Instituto Nacional de las Mujeres, 2007), lo cual
se puede ver reflejado en el incremento de mujeres procedentes de Estados
Unidos a partir de 2005. Otro elemento importante es el hecho de que
las mujeres tienden a un mayor tiempo de estadía o permanencia en Esta-
dos Unidos debido a diversos factores, tales como su condición migratoria, el
ciclo de vida y la formación de una nueva familia (Woo et al., 2005).
Por otro lado, como se ha mencionado anteriormente, el recrudecimiento
de las leyes migratorias en Estados Unidos contribuyó a romper la circula-
ridad migratoria e incentivar la permanencia en México. Para el caso de las
mujeres, dos acciones de la política migratoria estadunidense han incidido
específicamente en la modificación del volumen de la población femenina
mexicana en Estados Unidos: por un lado la implementación de la Ley
Simpson Rodino en 1986, la cual, además de otorgar amnistía en ese país a
los trabajadores no documentados que reunían requisitos específicos, pro-
movió la reunificación familiar, permitiendo que muchas familias de los
beneficiados que se habían quedado en su lugar de origen tuvieran la op-
ción de ingresar de manera documentada y ordenada; la segunda son las
reformas estadounidenses enfocadas al control y militarización de la fron-
tera con México, que han contribuido a erosionar el proceso de circularidad
migratoria mexicana y favorecido la residencia más permanente de los me-
xicanos en ese país (Angoa, 2009).
La tabla 1 también permite observar un cambio en la composición de la
migración por sexo, podemos observar que a partir del 2005 la participa-
ción de las mujeres superó la barrera del 20% y mantuvo una tendencia en
asenso hasta lograr conservar una proporción de cuatro de cada diez desde
el 2014, es decir, las mujeres forman cada vez una parte más activa en la
dinámica migratoria, también responde a un retorno de tipo familiar; lo cier-
to es que de pasar a un retorno femenino que respondía a un 15% en 1995