Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 640

640 Nicté Castañeda Camey, Maria Cristina Martinez-Taboada, ... no hispana de origen nativo. Esta población mexicana también tiene una alta tasa de fertilidad, lo que compensa el envejecimiento demográfico de la población nativa. En 2010 había 3.2 millones de adolescentes inmigrantes mexicanos de entre 12 y 29 años y otros 7 millones de mexicanoestadouni- denses de segunda y tercera generación en este grupo de edad residentes en Estados Unidos. Más de la mitad de los jóvenes inmigrantes mexica- nos viven en la pobreza o en la pobreza cercana, y esto es cierto para más del 40% de la población mexicanoestadounidense de la misma edad (CONAPO, 2012). Se puede observar que si bien el 55.7% de estos jóvenes trabaja, su par- ticipación en este ámbito no necesariamente corresponde a tener mejores empleos y óptimas condiciones laborales. Frecuentemente sus empleos son de baja calificación, mal remunerados, inestables, inseguros y sin presta- ciones laborales (Castañeda, Canales y Vargas, 2016). Generalmente se desempeñan en el sector de servicios (49.1%), principalmente en aquellos relacionados con la limpieza y preparación de alimentos, como trabajado- res de la construcción (20.4%), la manufactura (11.9%) y la agricultura 7.8% (CONAPO, 2012). Se destaca, asimismo, que sólo el 23% se dedica a estu- diar y el 21.2% declara no estudiar ni trabajar, lo cual los coloca en una si­ tuación de vulnerabilidad, sobre todo si son indocumentados, puesto que, dada su condición migratoria, no son elegibles para recibir subsidios de programas de desempleo. Esta situación coadyuva negativamente en su proceso de integración a la sociedad estadounidense. Un dato relevante es que el 54.3% de estos jóvenes mexicanos son varo- nes, lo que representa un índice de masculinidad de 119 hombres por cada 100 mujeres, proporción muy superior a la que prevalece entre los demás jóvenes inmigrantes (99.7) y entre los jóvenes nativos, ya sean de origen latino (104) o no latinos (101). En concreto, tanto entre jóvenes anglo americanos, afroamericanos y latinos de segunda generación e inmigrantes no latinos, se da una relación relativamente más equilibrada entre hombres y mujeres. Otro aspecto relevante es su situación migratoria documentada o indo- cumentada que los ha condicionado a una ciudadanía restringida o en suspenso (Tezanos, 2013), en la que la mayoría de las veces surgen temores y miedos que tienen el efecto de reducir los pocos mecanismos de integra- ción social que disponen (CONAPO, 2013; Sandoval, 2007). La obtención de la ciudadanía estadounidense constituye un factor determinante para el ejercicio de sus derechos y el acceso a beneficios económicos y sociales. Los datos muestran claramente que los jóvenes mexicanos al igual que los jó- venes centroamericanos en Estados Unidos, presentan tasas de naturaliza-