Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 638

638 Nicté Castañeda Camey, Maria Cristina Martinez-Taboada, ... Si bien los y las jóvenes mexicanos(as), como actores protagónicos de la migración México-Estados Unidos, tienen una alta tasa de participación en la actividad económica, que podría interpretarse como una forma de inser- ción social relativamente exitosa en el mercado laboral, su situación es controversial porque —por un lado— se trata de una inclusión caracteri- zada por la precariedad y la segregación sustentada en importantes factores de exclusión social. Así mismo, esta condición es generalmente acumula- tiva, porque a pesar que la movilidad les permite amortiguar su situación de pobreza y precariedad de origen, también los expone a contextos en que su condición (generacional y migratoria) les confiere un estatus de mayor vulnerabilidad y exposición a riesgos laborales y de salud (Canales y Gas- par, 2010). La juventud es una etapa caracterizada por transiciones físicas, psicoló- gicas e intelectuales. Es también una fase que evoluciona hacia definiciones identitarias, económicas y sociales. Su complejidad radica tanto en los fac- tores biológicos que la determinan como en los contextos culturales y so- cioeconómicos que la condicionan (OMS, 2017). Es un periodo central de la vida en el ser humano y está condicionada desde el ámbito del cuerpo hasta el de la comunidad, pasando por el del hogar, el barrio, la escuela, el lugar de trabajo, los espacios públicos y los de consumo. En el marco de la mi- gración se agregan una serie de factores, incluyendo riesgos específicos y diferenciados por su calidad migrante, que los sitúan en condiciones de mayor vulnerabilidad, incluso frente a otras poblaciones marginadas por similares factores socioeconómicos. Esta transición, al estar condicionada socioculturalmente, adquiere ca- racterísticas singulares si ocurren en sincronía con el desplazamiento de un territorio a otro, dentro de un país o entre países con referentes sociales y culturales distintos. Por ello, la asociación de adolescencia y migración conlleva intersecciones de necesidades, derechos, riesgos, expectativas y vulnerabilidades propias de una transición psicosocial compleja. El cambio de la niñez hacia la adultez y el desplazamiento entre unidades geopolíticas hacen crítico un proceso o estadíos de ajustes que conllevan desafíos y estímulos. Son retos que conllevan procesos de aculturación para la persona adolescente y migrante, para sus familias y las comunidades de origen y de destino que sobreviven entre las lealtades a su propia cultura, y las obligaciones y deberes en la sociedad de acogida. Este capítulo proporciona una visión general de los principales proble- mas de salud mental de los adolescentes mexicanos inmigrantes que viven en Estados Unidos, y reflexiona sobre la influencia de los determinantes socioestructural y sociosimbólicos de este grupo, así como sobre los pro- cesos psicosociales que interactúan con los factores estresantes relaciona- dos con la migración.