Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Seite 62
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Manuel García y Griego
A la vez que los nacidos en Estados Unidos han coincido con los intereses
políticos de indocumentados, éstos han adoptado formas de actuar de ac
tivistas latinos. Así tenemos que, curiosamente, algunos inmigrantes de
principios del siglo XXI, simultáneamente han desplazado a las organiza
ciones chicanas como LULAC y han establecido organizaciones de oriun
dos enfocados, ni siquiera de México sino de sus estados de origen —Casas
Guanajuato o Federación Zacatecana, por ejemplo— y han rechazado el
término “mexicoamericano” para identificarse, pasado directamente al con
cepto panétnico de “latino”. 89 Por otra parte, los indocumentados mexicanos
han protestado por serles negado el empleo como acción indebidamente
discriminatoria y han marchado, generalmente acompañado por latinos,
para protestar contra las medidas de control migratorio. 90 Ello llama la
atención porque hace un par de decenios el supuesto común era que los
indocumentados mexicanos aceptaban cualquier trato que se les impusiera,
tal vez a regañadientes pero en silencio; ahora protestan públicamente que
la ley que castiga a empleadores por contratarlos es una discriminación
injustificada. Esta bandera la han tomado más recientemente los jóvenes
que llegaron de niños indocumentados conocidos como Dreamers o jóve
nes DACA, por las siglas del decreto presidencial que les otorgó un estatus
legal temporal. 91
C onclusión
La relación entre inmigrantes mexicanos y mexicoamericanos empezó
como una relación de miembros de una sola familia extensa en el siglo XIX
y ha recuperado ese carácter en el siglo XXI. Como en cualquier familia,
hay dramas, empujones y solidaridad. Los recién llegados de algún mo
mento ascienden en importancia y toman el timón, como lo hicieron los
inmigrantes en Texas y California en la década de 1920. Luego baja la co
rriente migratoria, aumenta proporcionalmente el peso de sus hijos y otros
descendientes, y se modifican los papeles y las ideas sobre la mejor mane-
ra de promover el avance de una comunidad marginada. En la actualidad,
García y Griego y Calderón, pp. 156-162.
Chander, pp. 2455-2467; García y Griego y Calderón, pp. 178-180; también, resultados
de la encuesta levantada en la zona metropolitana de Dallas y Fort Worth en 2002 y 2004, fi
nanciado por el Programa de Antropología Cultural de la National Science Foundation (NSF/
BCS 0003938), cuyos investigadores principales fueron Caroline Brettell, James F. Hollifield,
Dennis Cordell, y Manuel García y Griego. Cualquier opinión, resultado, conclusions o reco
mendaciones expresadas en este trabajo, no refleja la de la National Science Foundation.
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Nicholls, pp. 118-167.
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