Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 612

612 Jesús Arroyo Alejandre, David Rodríguez Álvarez La relación entre dinamismo económico y crecimiento poblacional es directa: a un nivel más alto del primero corresponde una mayor tasa del segundo. Por eso las ciudades turísticas destacan tanto por su dinamismo como por su atracción poblacional, que incluye a inmigrantes mexicanos y extranjeros. Por su parte, las 174 ciudades de bajo dinamismo —con casi cinco millones de habitantes en conjunto— atraen población principal­ mente de sus áreas de influencia inmediata; pero también tienen migración interna e internacional; por su menor dinamismo, sus habitantes emigran a Estados Unidos, pero muchos regresan a ellas: tenían 96 452 migrantes internacionales en 2010, y de 2000 a 2010 recibieron 128 415 migrantes de retorno. Las estimaciones permiten sostener que la inercial concentración económica en unas pocas metrópolis hace que concentren el capital pro­ ductivo y la IED, lo que atrae población; en ciudades dinámicas de 250 mil a un millón de habitantes se concentra una parte importante de los migran­ tes, pero aunque otras tienen bajos índices de dinamismo —sólo 11 son dinámicas—, atraen población de sus áreas circundantes. Se obtuvieron las cifras de migrantes de retorno del censo de 2010 para cada una de las 311 ciudades analizadas para saber si existe proporcionali­ dad con respecto a su población. En principio, destaca que en los diez cen­ tros urbanos más dinámicos es claramente mayor la cifra de retornados al país que la de migrantes a Estados Unidos desde ellos, que en todos los ca­sos la inmigración interna es muy superior a la de retornados y que el saldo migratorio atenúa en buena medida los efectos del retorno; en las grandes ciudades dinámicas las cifras de retornados son insignificantes ante las de inmigrantes internos. De los diez centros urbanos con dinamismo económi­co y poblacional medio, tres tuvieron menos migrantes de retorno que migrantes a Estados Unidos, varios muestran equilibrio, otros reciben notablemente más retornados de los que emigran. En suma, el estudio de Arroyo y Rodríguez (2014) encuentra que los flu- jos recientes de migración se concentran en ciudades de muy alto dinamis­ mo (turísticas y metrópolis manufactureras diversificadas) y otras grandes y dinámicas, pero también reciben migrantes los centros urbanos peque- ños, con saldo positivo y dinamismo medio; muchos municipios atraen po­ blación principalmente de sus áreas de influencia económica locales. En general, el retorno de migrantes internacionales es a ciudades pequeñas y grandes, lo cual no depende necesariamente de su dinamismo; sobresalen relativamente las consideradas semiurbanas, es decir, con mucha actividad de tipo rural. Ni la emigración a Estados Unidos ni el retorno de migrantes representan cifras significativas para las ciudades con mejor desempeño económico, ya que es mucho mayor la migración interna.