Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 480

480 Selene Gaspar Olvera puede estar relacionado con la composición por edad y sexo de los migran­ tes de retorno reciente, que en su mayoría son varones en edades reproducti­ vas y productivas, y a que la intensidad de retorno es baja entre las mujeres migrantes. McLanahan y Sandefur (1994, citado en Chouhy, 2013) destacan en su estudio sobre el impacto de la ausencia del padre en jóvenes estado­uni­ denses menores de 18 años, que el riesgo de interrumpir estudios secunda­ rios es 100% más alto cuando el padre está ausente; la ausencia del padre es un factor de riesgo que se manifiesta en la participación escolar que comienza en la adolescencia (Chouhy, 2013). Los menores son particularmente vulnerables a los efectos de la migra­ ción y la deportación de sus padres, la condición de irregularidad que prevalece en la gran mayoría de los mexicanos en Estados Unidos los man­ tiene en alto riesgo de ser deportados (58.0%, Passel y Cohn, 2014). Cabe destacar el alto porcentaje de estadounidenses de ascendencia mexicana en México en la que ambos padres están presentes, más de seis de cada diez, y con un alto porcentaje en la que ambos padres nacieron en México (89.0%), este resultado podría estar asociado a familias patriarcales donde el varón asume su responsabilidad como líder de la familia y la conserva unida (cuadro 4). En Estados Unidos, para los inmigrantes e hijos de inmigrantes nacidos en ese país, se han identificado una serie de barreras que obstaculizan su desarrollo y participación en el sistema educativo estadounidense, entre ellos está el dominio del idioma inglés, barreras culturales, estereotipos, prejuicios dentro de las escuelas y en las comunidades, así como barreras eco­ nómicas y búsqueda de opciones educativas (McCutcheon, 2011). Es proba­ ble que los hijos de mexicanos nacidos en Estados Unidos que residen en México o nacionales que retornan al país, encuentren similares barreras para adaptarse e incorporase al sistema educativo mexicano. Aun cuando los datos censales 2010 y de la Encuesta Intercensal 2015 no permiten hacer un análisis profundo de la participación de los menores y jóvenes en el sistema educativo mexicano, sí deja conocer su asistencia escolar y nivel educativo, lo que permite estimar de manera aproximada el rezago educativo. En la estadística del cuadro 5 podemos observar que en todos los grupos se incrementó la participación en el sistema escolar entre 2010 y 2015, excepto el grupo de jóvenes nacidos en Estados Unidos de 18 a 24 años que redujo su participación en apenas 0.3 puntos porcentuales. De acuerdo con Arriagada (2007), el ámbito del hogar es un espacio para el ejercicio de los derechos individuales, pero al mismo tiempo es el espacio en el que interactúan miembros de poder desigual y asimétrico, esa estruc­ tura de poder da origen a desigualdades internas entre sus miembros. La condición migratoria de las personas favorece la conformación de grupos