Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | 页面 478

478 Selene Gaspar Olvera deben por derecho, ejercer los ciudadanos. El ejercicio pleno de estos dere­ chos en conjunto constituye la ciudadanía (Martínez Morales, 2009:12). Las reformas a las leyes de nacionalidad en México permiten y fomentan entre sus nacionales el adquirir la ciudadanía estadounidense para asegurar así su acceso a los derechos sociales, políticos y civiles sin perder su nacio­ nalidad de origen; así mismo, dota de derechos y obligaciones a sus hijos nacidos en el extranjero que adquieren la ciudadanía mexicana, tales como: igualdad de oportunidades de trabajo, educación, servicios de salud y be­ neficios sociales, entre otros. Carrillo Gallegos (s/f) 11 señala que “las causas políticas que motivaron la aceptación de la no pérdida de la nacionalidad mexicana, se encuentra principalmente el asunto del voto de los mexicanos en el exterior y la política antiinmigrante que se inició a raíz de la Ley 187, propuesta por el gobernador californiano Pete Wilson” (p. 6). En 2015, casi la mitad (48.8%) de los estadounidenses de ascenden- cia mexicana en México informaron tener nacionalidad mexicana. Entre los menores de 15 años, 46.6% tiene nacionalidad mexicana y entre los jóvenes de 15 a 24 años 57.9%. En cuanto a la disponibilidad de acta de na­ cimiento, 46.7% de los menores contaba con ella, 45.0% estaba registra- do en Estados Unidos y 7.5% no tiene. Los resultados de este indicador entre los jóvenes de 15 a 24 años son de 56.2%, 37.1% y 5.6%, respectivamen­ te (cuadro 3). Entorno familiar y condiciones sociales Para entender las distintas formas de participación al sistema educativo de los menores y jóvenes estadounidenses de origen mexicano en México, se observan algunas características de su entorno familiar, tales como el país de nacimiento de los padres y la presencia de los mismos en el hogar, en comparación con los que residen en Estados Unidos. Varios autores seña- lan que la estructura familiar incide indirectamente en la formación acadé­ mica de los menores y jóvenes (Marjoribanks, 2003; Valle, Gonzales y Frías, 2006, citados en Robledo y García, 2009). La Comisión Interameri­ cana de Derechos Humamos, por su parte, señala que los menores y ado­ lescentes que por diversas razones viven sin el cuidado de sus padres o los que están en riesgo de perderlos, están más expuestos a la pobreza, discri­ minación y exclusión, factores que a su vez pueden hacerlos más vulnera­ bles al abuso, la explotación y al abandono. , consultado el 16 de octubre de 2017. 11