Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 360

360 Fernando E. Villegas Rivera, Arturo Santamaría Gómez Por otro lado, las comunidades latinas no fueron las únicas que partici- paron activamente en las protestas de 2006. Hubo también inmigrantes africanos, europeos, asiáticos y canadienses que se unieron a las mani- festaciones en las ciudades principales, dándole al movimiento un carácter multinacional. Un clérigo musulmán de nombre Abdul Malik, con residen- cia en Chicago, describe de manera clara la significancia del movimiento para su propia comunidad: Los organizadores latinos han hecho un gran favor no tan solo así mismos sino al conjunto de los inmigrantes, así como a los mismos Estados Unidos, al ponerse de pie y decir que el sistema de inmigración se ha caído y necesi- ta ser reparado. Lo que procede es que el resto de nosotros debemos unirnos (Wood, 2006, citado en Santamaría, 2007:110). En otra entrevista realizada a Chung-Wha Hong, líder de origen chino y miembro de la Coalición Inmigrante de Nueva York, menciona su postura respecto a la importancia del momento: “La pregunta es si Estados Unidos continuará siendo o no lo que siempre ha sido: una nación de inmigran- tes” (ibid.). L a transgeneracionalidad del movimiento En general, las y los estudiantes latinos en Estados Unidos enfrentan obs- táculos estructurales que les impiden desarrollarse de manera óptima en el ámbito educativo. Los bajos ingresos de sus familias, la mala calidad de las escuelas públicas a las que asisten, la baja escolaridad promedio de sus padres que les impide contar con el capital cultural adecuado para navegar las dificultades que se pueden encontrar en las universidades y, principal- mente, lo que restringe en mayor medida sus oportunidades: el estatus de ilegalidad. En 2006, las y los estudiantes latinos ostentaban los porcentajes más bajos de culminación de estudios a nivel bachillerato, pues tan solo el 56% logró recibirse. Además, de los que lograron graduarse, solo el 12% obtuvieron calificaciones positivas. Como ya señalamos, la principal barrera es el estatus migratorio de ilegalidad impuesto por el Estado (Abrego, 2016; Santamaría, 2007; Negrón-Gonzales, 2017). De tal manera que las y los estudiantes latinos y latinas de nivel bachi- llerato fueron uno de los principales grupos que mostraron su descontento durante las movilizaciones de 2006. Santamaría (2007) señala que ellos formaron un movimiento dentro del movimiento más amplio, exigiendo la aprobación del Proyecto de Ley conocido como DREAM Act que, de