Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 354

354 Fernando E. Villegas Rivera, Arturo Santamaría Gómez forma repentina, sino que obedece en buena medida a una legacía activista en un proceso que llevaba germinando cuatro décadas cuando menos (San- tamaría, 2007; Gonzales, 2014; Barreto et al., 2009; Voss y Bloemraad, 2011). Santamaría (1988, citado en Santamaría, 2007) nos recuerda algunas de las luchas en las que participaron los inmigrantes indocumentados y que son poco conocidas a nivel nacional. Por ejemplo, las primeras luchas la- borales en donde los trabajadores indocumentados constituyeron la van- guardia, fueron las de los sindicatos agrícolas de Texas y Arizona en 1975 y 1977. También presenciamos su involucramiento en las protestas de 1991 llevadas a cabo en Los Ángeles y, aunque en aquella ocasión no se tenía un objetivo definido, 1 lo que deja en evidencia es su descontento social pro- ducto de años de frustración y discriminación por parte del Estado. Además, este tipo de acciones por parte de los inmigrantes indocumentados, así como su participación en luchas sindicales, vecinales, educativas y cultu- rales, contradice claramente lo sostenido por algunos académicos tradicio- nales y periodistas, los cuales argumentaban una escasa participación de aquellos en organizaciones y/o movimientos sociales (ibid.). Es importan- te destacar el análisis que Petras realiza sobre la “incorporación subterrá- nea” de los inmigrantes a la sociedad estadounidense: La primera oleada de inmigrantes, en los años ochenta, como epílogo del choque neoliberal y del terror militar, buscaba trabajo de cualquier tipo, en el anonimato e incluso en las peores condiciones; muchos de sus compo- nentes disimularon su pasado militante pero no lo olvidaron. A medida que la afluencia de trabajadores inmigrantes aumentaba, en las principales ciuda­ des de California, Texas, Arizona y Nuevo México se concentraban grandes cantidades de trabajadores latinoamericanos. Ello condujo a la creación de una densa red de clubes sociales, culturales y deportivos, y de organizaciones informales basadas en anteriores vínculos familiares, de barrio o regiona- les. Florecieron muchos pequeños negocios, aumentó el poder adquisitivo, aumentó también la asistencia de niños a escuelas en que los latinoamerica- nos ya eran mayoritarios, y numerosas estaciones de radio se dirigían a los trabajadores inmigrantes en su propia lengua. Pronto, el sentimiento de soli­ daridad creció por la simple fuerza del número, la facilidad de comunica- ción, la proximidad de otros trabajadores compatriotas, y por encima de todo de la experiencia común de una explotación no sujeta a regulación ni a 1 La revuelta que tuvo lugar en el área del Sur-Centro de Los Ángeles en 1991, fue protago- nizada principalmente por la población afroamericana en respuesta a décadas de opresión y racismo de parte de las instituciones estatales dominadas por las elites blancas estadounidenses. De acuerdo a Santamaría (2007), el acontecimiento que detonó el estallido social fue el fallo de los Tribunales contra Rodney King, hombre negro que fue brutalmente golpeado por la policía de Los Ángeles, acusado de resistirse a la autoridad.