Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 338

338 Manuel Chávez, Rachel Beard porcionar un foro para que migrantes de la misma área se reúnan, inter­ cambien experiencias y trabajen juntos en temas de interés común”. Las HTA se utilizan principalmente para la recaudación de fondos para diversos proyectos, ya sea en los países de origen de los inmigrantes o en su comu­ nidad local (Milusheva, 2012). Se estima que hay tres mil HTA mexicanas en Estados Unidos, la mayoría de cualquier grupo étnico con registros de HTA. En 2005, las HTA mexicanas recaudaron aproximadamente 20 mi­ llones de pesos para proyectos de desarrollo en México (Orozco, 2007). Actualmente hay más de 600 HTA mexicanas registradas en 30 ciudades de Estados Unidos. Sólo en Los Ángeles hay 218 HTA mexicanas, Chicago tiene más de 100. Las HTA mexicanas son las más antiguas de la Unión Americana y varían en tamaño, de diez a dos mil miembros. Aunque las HTA se centran principalmente en la recaudación de fondos para proyectos en México, también promueven el compromiso cívico en las comunidades locales. Muchas HTA en Chicago, por ejemplo, han hecho campaña activa­ mente para programas que legalizan a inmigrantes indocumentados y les proporcionan licencias de conducir. Los líderes de HTA también fueron responsables de movilizar una de las demostraciones callejeras más grandes en la historia de Chicago en septiembre de 2000, en apoyo de un nuevo programa de legalización. Las HTA en Chicago también colaboraron acti­ vamente con las siguientes organizaciones: Coalición de Illinois para los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados, Heartland Alliance for Human Needs and Human Rights, Global Chicago, AFL-CIO y Service Employees International Union (Bada, 2003). Las asociaciones locales —que aparecen bajo diversos nombres, incluidos los clubes cívicos, los clubes sociales y los comités— son especialmente comunes entre los grupos mexicanos “con una larga tradición migrato- ria”, como los del centro occidental de México, así como de “nuevos envíos”, regiones de los estados del sur, centro y este. A fines de la década de 1990, las HTA y las federaciones de los estados de origen se habían convertido en el tipo de organización más prevaleciente para las comunidades de migran­ tes mexicanos, así como para los migrantes de América Central (especial­ mente El Salvador y Guatemala). En 2005, los migrantes mexicanos enviaron 18.3 mil millones de dólares a sus familias y comunidades en Mé­ xico. La mayoría de estos fondos se envían directamente a los miembros de la familia para mejorar su nivel de vida. En el mismo año, las HTA enviaron aproximadamente 22 millones de dólares para infraestructura y proyectos productivos a sus ciudades natales a través del “Programa 3 por 1” de Méxi­ co, que iguala cada dólar enviado por HTA con tres dólares de gobiernos municipales, estatales y federal, lo que da un total de 88 millones de dólares en inversión total en ciudades natales mexicanas (Rivera-Salgado, 2006).