Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 275

La categoría de hispanics en Estados Unidos 275 las elecciones presidenciales. Como veremos en los siguientes incisos, esta situación, además de su origen étnico, les ha impedido alcanzar los están­ dares de bienestar de los que gozan los ciudadanos estadounidenses con­ tinentales. En el caso de los cubanos, un contingente importante llegó a la Unión Americana después del triunfo de la Revolución en 1959, integrado principal­ mente por personas de las clases más altas. Pero otro grupo llegaría años más tarde aprovechando la política estadounidense de “pies mojados-pies se­ cos”, que ofrecía la residencia legal a aquellos cubanos que lograran pisar el suelo estadounidense. Estos últimos provienen más bien de las clases po­ pulares. También los dominicanos comenzaron a llegar en grandes cantidades en los sesenta a partir de la turbulencia política desatada después del asesina­ to del dictador Trujillo en 1961. Desde 1990, este grupo nacional se convir­ tió en el segundo más importante de los países del Caribe, sólo superado por el de los cubanos (Nwosu y Batalova, 2014). Guerras civiles, inestabilidad política y dificultades económicas llevaron a los originarios de varios países centroamericanos a incrementar su pre­ sencia de manera significativa desde los ochenta, a lo que se agregarían en los noventa, los desastres naturales y la violencia generalizada. Además, Estados Unidos ofreció a los originarios de El Salvador, Honduras y Nicara­ gua el denominado “Estatus protegido temporal” (TPS, por sus siglas en in­ glés) para ayudarlos a paliar su difícil situación económica causada por los desastres naturales, lo que ha permitido a muchos de sus ciudadanos per­ manecer y trabajar sin peligro de ser deportados (Lesser y Batalova, 2017). El conjunto de países sudamericanos es mucho más heterogéneo, pero de acuerdo al MPI, en general se trata de un grupo más educado y menos pro­ penso a entrar como refugiados. Aunque tradicionalmente ha tenido un ba- jo perfil, su número no ha dejado de crecer (Sierra et al., 2013). Los hispanos de la encuesta declararon haber nacido en 63 países de todos los continentes, 18 aunque naturalmente sobresalen los nacidos en Amé­ rica y en España. Estos últimos se encuentran en el lugar número 15. Una elevada proporción nació en Estados Unidos (61.3%), seguido por México (20.2%) y los demás países en porcentajes mucho menores (cuadro 4). Un aspecto importante en relación a la presencia de los hispanos en Estados Unidos durante lo que va del siglo XXI, es el viraje en su composi­ ción demográfica. Después de cuatro décadas de intenso flujo migratorio, que llegó a su pico alrededor del 2010, cuando alcanzó el número récord Esto podría deberse, en muchos casos, a que, aunque nacieron en otro país, sus padres eran hispanos. 18