Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 1050
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Guadalupe Correa-Cabrera
ticas de seguridad fronteriza requeridas, diseñadas e implementadas en la
era reciente. La situación en la frontera sur de México es bastante delicada
y es necesario el diseño de políticas efectivas para contrarrestar el tráfico
de drogas, armas y personas, pero sobre todo para proteger los derechos
humanos de la población migrante que intenta cruzar a Estados Unidos de
forma irregular y que se encuentra indefensa ante el crimen organizado.
Dada la presente situación de inseguridad y violación de derechos humanos
de migrantes indocumentados en su trayecto hacia Norteamérica, es nece-
sario incorporar en las políticas migratorias y de seguridad fronteriza, un
enfoque en seguridad humana.
En el contexto actual, se han buscado ejemplos y modelos exitosos de
política para regularizar los flujos migratorios y proteger la frontera sur
de México. El caso de la frontera México-Estados Unidos se utiliza frecuente
mente como referencia. Sin embargo, los resultados de las políticas im
plementadas recientemente no han sido siempre positivos, y los costos han
sido, en su mayoría, para México y sus vecinos del sur. Además, las condi-
ciones que viven ambas fronteras son muy distintas y, por lo tanto, sus
necesidades de política difieren en gran medida. Finalmente, el papel de
Estados Unidos cambia toda la dinámica fronteriza y es quien en realidad
dicta muchas de las políticas para la región.
Estados Unidos ha establecido una política de seguridad fronteriza rela-
tivamente exitosa para su caso en particular, y el nivel de cooperación con
México no ha sido una constante. En la era del presidente Trump dicha
cooperación parece no considerarse; las decisiones relacionadas con la
seguridad fronteriza y política migratoria se toman de manera unilateral por
parte de la administración estadounidense actual. En realidad, dicha ten-
dencia unilateral ha dominado mayormente las decisiones en materia de
control fronterizo en la línea que divide a los dos países; sin embargo, en
años pasados se observaba una cierta voluntad de comunicación y coope
ración que parece haberse perdido al día de hoy.
No obstante la voluntad que se observó en años pasados, en términos
generales puede argumentarse que la cooperación bilateral en materia de
seguridad y de combate al narcotráfico en la frontera norte ha sido incapaz
de reducir sustancialmente la inseguridad y la violencia en el lado mexica-
no. Entre los principales factores estructurales que han favorecido la vio-
lencia en la región destacan: “la débil capacidad institucional de gobiernos
locales y estatales, así como la ausencia de una cooperación eficaz entre
México y Estados Unidos en materia de prevención y seguridad” (Armijo,
2011a:9).
Asimismo, como explica Ramos: