Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 1033

Política migratoria, migración irregular y seguridad 1033 México y Texas; 1 mientras que la frontera sur es aquella que incluye los estados de Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas, los cuales limitan geográficamente con Belice y Guatemala. 2 Estas dos fronteras presentan di­ ferencias importantes en lo que respecta a la demografía, geografía, desa- rrollo económico y principales actividades productivas. Sin embargo, ambas regiones enfrentan actualmente serios problemas relacionados con la seguridad y la migración irregular que requieren de una atención in­ mediata y de acciones de cooperación entre los países involucrados. El fuerte discurso antiinmigrante de la administración del presidente de Es- tados Unidos, Donald J. Trump, se añade a esta realidad y profundiza la problemá­tica migratoria y de seguridad en la región. Ciertamente, las dos fronteras de México, a pesar de sus marcadas dife- rencias, enfrentan una serie de problemas comunes que involucran a diver- sos países de la región y se encuentran frecuentemente vinculados. Entre dichas problemáticas destacan: crisis económica, social, política, institu- cional, narcotráfico, trata de personas, violencia, tráfico de migrantes, trá- fico de armas y ahora el discurso radical antiinmigrante en Estados Unidos. En este contexto, el crimen organizado juega un papel fundamental. Cabe destacar que muchas de las actividades del crimen organizado y los flujos ilícitos transnacionales se concentran en las zonas fronterizas. De acuerdo con el investigador Raúl Benítez Manaut (2011:184), los principales flujos ilícitos en la región se comportan de la siguiente manera en la era actual: Desde Centroamérica y América del Sur ingresan a México drogas, armas pequeñas y delincuentes. México, a su vez, exporta sus cárteles a Centroa- mérica, principalmente los de Sinaloa, el del Golfo y los Zetas, que actúan en Guatemala. Al mismo tiempo, la población transmigrante sufre la ex­ torsión de los traficantes y de las autoridades gubernamentales corruptas. Asimismo, México envía grandes cantidades de narcóticos hacia Estados Uni- dos, de donde proviene la demanda de drogas y el financiamiento para que ese comercio ilegal sea posible, además de otro factor que alimenta a toda la criminalidad común y organizada de México: las armas, debido a las facili- dades para la venta libre en territorio estadounidense (Benítez, 2011:184). En épocas recientes de crisis económica y social —tanto en Estados Unidos como en el resto del continente—, el vínculo entre el crimen orga- 1 La frontera México-Estados Unidos tiene una extensión de aproximadamente 3 152 kiló- metros. 2 Esta frontera posee una extensión de 1 149 kilómetros, de los cuales 956 limitan con Guatemala y 193 con Belice. En el presente trabajo se utiliza el término frontera México- Cen­troamérica dada la importancia de esta zona, no únicamente para Guatemala y Belice, sino para el resto de la región centroamericana.