Mi primera publicacion Revista Ubinadamu (Ubuntu Think Tank), Diciembre 2 - Page 7

considera que , “ toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques ” ( Artículo 12 ). Y si sumamos a esto al hecho de que el hombre es un ser racional que posee el logos ( la palabra / razón ) a través del cual exprime su valor , su presencia , sus inquietudes , etc ., con mayor razón , se le ha de brindar “ la libertad de expresión y opinión ” ( Artículo 19 ), dado que mediante el conjunto de las expresiones o las voluntades confesadas libremente , se justifica la voz popular ( vox populi ) como el símbolo de la soberanía y la autoridad del poder público . En esto reside el valor de las instituciones y alimenta la democracia moderna .
Sin embargo , a nivel del continente africano , la realidad es otra . África es un viejo continente en un sentido histórico por el hecho de que , es la cuna de la humanidad y sus tradiciones datan de muchos siglos ; y es también un continente joven en términos demográficos y político , es decir , mucho antes de la llegada de las administraciones coloniales que introdujeron el Estado moderno-europeo , las sociedades locales poseían unos mecanismos tradicionales de gestión pública . Había formas locales a través de las cuales las comunidades se organizaban , y podemos citar la Carta de Mandén o Kurukan Fuga del imperio de Mali ( 1235-1670 ) que recogía un conjunto de reglas para evitar las guerras intracomunitarias y mejorar la convivencia .
A su vez , cada comunidad poseía su propia estructura política , sea matriarcal o patriarcal , pero en general , el sistema de gestión y de organización social variaba en función de las regiones , culturales , reinos , influencia islámica , etc . Pero mediante el contacto con las metrópolis europeas , se produjo un choque sociológico y psicológico que derrumbó las instituciones locales . A pesar de los intentos por establecer el estado moderno en la mayoría de los países africanos desde su acceso a la soberanía internacional , teorizadas con las ideas de la negritud y el socialismo de Aimé Césaire , Kwame Nkrumah , Jomo Kenyatta , Abdel Nasser , Julius Nyerere , Sédar Senghor , etc ., siguen existiendo fallos , limitaciones y problemas que , más allá de los problemas socioeconómicos que generan , dificultan la garantía de los derechos humanos .
Contraria a aquellas voces que justifican dichas lagunas jurídicas en el “ comportamiento infantil ” de los africanos , considero que el problema fundamental reside en el modelo del Estado . La Institución estatal en la mayoría de los países africanos fueron implantadas de una manera obligada sin tener presente la realidad sociológica , motivo por el cual , además de seguir el modelo Hobbesiano – El Leviatán- que encarna un poder desmedido , no ha logrado establecer las bases para el contrato social o la garantía de los derechos fundamentales . De ahí su falta de credibilidad ante la población y su incapacidad de ofrecer una ética discursiva ( Jürgen Habermas ), que no es otras que la capacidad de establecer una moral-ética con carácter universal .
Algunos podrían considerar que los problemas de derechos humanos en África son motivados por la herencia colonial en el sentido de que han creado un sistema ajeno a la realidad , una clase política y élite ausente y unas disfunciones que han durado hasta en la actualidad , sobre todo durante el colonialismo donde los autóctonos fueron considerados como seres no-humanos , a los que había que desposeer de sus bienes ,
pág . 7