Mi primera publicacion Revista ESOA | Page 14

¿QUÉ SON LAS OPERACIONES MIO Y POR QUÉ SE LLEVAN A CABO? Introducción Una Operación de Interdicción Marítima, se define como la acción de negar el acceso a puertos específicos a naves mercantes para la importación y exportación de mercancías a un país determinado o a varios países. Aquellos que a través de la historia han visto amenazados sus derechos por parte de otro Estado, han empleado fuerzas militares para conminar al otro a que respete las normas internacionales de conducta. Las MIO son un instrumento utilizado por los Estados soberanos para hacer frente a las diversas amenazas a la seguridad y protección marítima, entre las cuales podemos mencionar: la piratería, trata de personas, tráfico de sustancias y mercancías prohibidas, narcotráfico y terrorismo. En el contexto internacional actual se ha producido un cambio de paradigma, donde prácticamente las guerras convencionales entre dos naciones soberanas parecen haber llegado a su fin debido al surgimiento de nuevas amenazas asimétricas que no poseen banderas ni territorios, como el terrorismo y el narcotráfico. Basándonos en este concepto, consideramos que las Armadas como parte del sistema de defensa nacional de cualquier país, deben preparase para realizar operaciones MIO que permitan en un futuro cercano hacer frente a una problemática que se encuentra en crecimiento y que parece no tener límites. A través del presente estudio, se pretende demostrar distintas razones por las cuales las Armadas deben estar listas a llevar a cabo operaciones de este tenor, valiéndome para esto, de la información recolectada desde diferentes trabajos de investigación. Particularmente el realizado por Martín Edgardo MENDEZ “Implementación y estandarización de medios para Visita Registro y Captura” que data del año 2005 y se encuentra en el archivo de la “Escuela de oficiales de la Armada”, y doctrina empleada por la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Las operaciones MIO Antiguamente, los recursos naturales del mar eran considerados ilimitados. Para su explotación sólo se requería una inversión relativamente baja en medios de captura o recolección, ya que presentaba una auto regeneración sustentable. Hoy día, son evidentes sus límites ante la tendencia a la sobreexplotación; también es una realidad la explotación del petróleo desde el subsuelo marino y ya se prospecta la minera del fondo a grandes profundidades, lo que puede llegar a representar en el futuro una elección de alternativas entre el recurso vivo y el no vivo. El mar, como fuente de recursos, requiere ser preservado, y protegidas las especies que lo habitan; para ello, se hace necesario controlar la actividad que en él se desarrolla y lo afecta. Como vía comunicacional, permite comerciar grandes volúmenes de carga a distancias enormes, lo que por otros medios resultaría imposible. Sin embargo, para lograr emplear el mar en beneficio de los propios proyectos, se hace necesario contar con la mayor seguridad posible en las actividades que en él se desarrollen, adecuando los medios y los métodos a los riesgos propios de la naturaleza, y superando las amenazas que materialicen otros hombres que pretendan obtener provecho de nuestros esfuerzos, o sociedades cuyos intereses nos puedan competir o contraponer en el intento. Así, como el control sobre las Líneas de Comunicación Marítima, -materializadas tanto por el comercio como por la vinculación con los medios de extracción y captura de sus recursos-, han constituido el fin último por lo que se ha intentado controlarlo; es decir, lo que se trata es de facilitar la cadena logística. Además, en los conflictos armados poder influir en las áreas de interés estratégico o proyectar el poder militar propio sobre territorio adversario. El rol de las Armadas en el control del mar, implica entre otras cosas asegurar la utilización de los espacios marítimos, para preservar los derechos soberanos de las naciones, permitir la explotación de los recursos, asegurando el cumplimiento de las leyes nacionales y de los convenios internacionales vinculados al uso del mar. Después de la Segunda Guerra Mundial, la imposición de sanciones del tipo económicas, por parte de organismos internacionales, se consideró como una opción ventajosa y preferible a la guerra. Las Operaciones de Interdicción Marítima corresponden a la materialización de este tipo de medidas, con el propósito de presionar a los involucrados para resolver las disputas, evitando llegar a un conflicto armado de proporciones. Ellas se diseñan, en el marco