Mi primera publicacion planeacion participativa | Página 62
ANEXO II.
PROPUESTA DE DISTRIBUCIÓN DE RECURSOS FINANCIEROS A LAS ÁREAS TERRITORIALES
En el Capítulo III de la Primera Parte de este libro hemos planteado que para repartir los recursos
entre las diferentes áreas territoriales debemos establecer criterios que favorezcan a a las áreas más
pobres y desatendidas. De esta manera se irán disminuyendo paulatinamente las diferencias
económicas entre ellas. El ideal sería que existiese un plan nacional de desarrollo que fijase los
montos a transferir con éstos criterios.
Pero sabemos que en muchos casos no existe ese plan nacional o éste puede no contemplar el
problema de la distribución de los recursos descentralizados. Incluso puede ocurrir que se quiera
iniciar una experiencia piloto de planificación participativa en un municipio determinado antes de
poner en marcha el plan nacional.
En esos casos, corresponde a la Alcaldía proponer esos criterios. La idea es que estos criterios nos
permitan favorecer a las áreas territoriales más pobres con la mayor ecuanimidad posible, evitando
que por clientelismo o amiguismo, o simplemente por simpatía o razones emocionales, se favorezca
indebidamente a determinadas áreas en desmedro de otras.
En este anexo vamos a proponer los criterios a usar y la metodología a emplear para lograr estos
objetivos.
Esta propuesta debería ser presentada a la Asamblea Municipal de Planificación Participativa y
discutida en las áreas territoriales y comunidades. En el caso en que dicha propuesta reciba un
significativo rechazo en la asamblea, se debe pedir a ésta que elabore una contrapropuesta para ser
presentada al Consejo Municipal de Planificación Participativa. Este consejo deberá rediscutir el
tema. En el caso de que sea bien recibida, se dará por aprobada
a) Criterios para distribuir los recursos por territorio y su ponderación
A nuestro juicio, al menos dos criterios deberían ser considerados: aquel asociado con el grado de
carencias de determinados servicios y el referido a la cantidad de habitantes de cada territorio.
Para determinar el grado de carencias de un área territorial consideramos que lo primero que
tenemos que hacer es elaborar un cuadro de carencias o necesidades que nos permita lograr el
puntaje de carencias de cada territorio.
Este cuadro debería mostrar la situación general en que se encuentran los siguientes aspectos: a)
infraestructura vial (pavimentación y vías de acceso), b) servicios básicos (agua potable, aguas
servidas, alumbrado público, servicio eléctrico en las viviendas), c) salud, d) educación, e) vivienda
f) niveles de paro y subempleo.
Los censos socio-económicos realizados por las comunidades organizadas de cada territorio pueden
ser un material precioso para establecer dicho cuadro.
Para confeccionarlo proponemos asignar puntajes a cada uno de los aspectos antes señalados de
acuerdo a una escala preestablecida en la que los puntajes mayores deberán ser otorgados a los
aspectos donde existen mayores carencias.
Las áreas territoriales con mayores carencias aparecerán, por lo tanto, con puntajes totales mayores
y serán por ello priorizadas en el reparto de los fondos.
Es posible que en función de las
características de las zonas donde se pretenda poner
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