Mi primera publicacion Especial Coronavirus - Page 9

Yo soy una persona que no está acostumbrada a estar mucho tiempo en casa, con excepción de los fines de semana y las vacaciones, por lo que cuando ya se acercaba la segunda semana, la situación empezó a agobiarme un poco. Decidí relajarme y no darle muchas vueltas a la cabeza y seguir las instrucciones de los profesionales. A veces no conviene dedicarle mucho tiempo a pensar el porqué y cuánto tiempo nos va a llevar esta situación, es mejor hacer el día a día con unas rutinas diarias. A nivel familiar, los primeros días ocupamos bastante tiempo en oír las noticias; sin embargo, conforme pasaban los días, decidimos oír las noticias a primera y última hora del día y ocupar el resto del en otras actividades. Organizamos tareas para todos. Mi hermano y yo dedicamos gran parte del día a hacer las tareas que los profesores nos enviaban y que nos llevaba el tiempo suficiente como para no sentir aburrimiento. A última hora de la tarde hacíamos unas dos horas de entrenamiento físico, que nos hacía llegar nuestra entrenadora, para así intentar mantener, al menos, algo del físico que habíamos logrado durante la temporada. Mis padres aprovechaban para organizar la casa y realizar algunas reformas que estaban pendientes y que por falta de tiempo, no se habían hecho, en las cuáles nosotros colaboramos, principalmente los fines de semana. Mi aprendizaje…a pesar del sabor amargo que lleva esta situación, es que siempre se puede sacar algo positivo y dulce, en mi caso, creo que nunca había pasado tanto tiempo en casa con mis padres y mi hermano, sin prisas, sin apuros y sin agobios. Al principio del confinamiento, les comentaba que esto sería algo bueno, porque estaríamos 15 días en familia, aunque mis padres me advertían que la situación no iba a ser divertida, pero al fin y al cabo nos vendría bien, para hacer cosas juntos, limpiar, cocinar y ver alguna peli que hace tiempo teníamos pendiente. IES TEROR