Mi primera publicacion Especial Coronavirus - Page 36

JAVIER SANTANA En mi última clase, que fue en un ya remoto jueves, 12 de marzo, acabábamos el día debatiendo con Alejandro en clase de Francés la gravedad de lo que estaba sucediendo en el mundo con el coronavirus. Sin embargo, no teníamos ni la más mínima idea de lo que se nos venía encima. Y pensar que esa iba a ser la última vez que vería a mis compañeros y profesores en casi dos meses… ¡Y lo que queda! Unas horas antes, había tenido examen de matemáticas, y con su clásico humor, Juan Ramón nos iba relatando el minuto a minuto de las noticias: que si el Madrid estaba en cuarentena, que si nos iban a encerrar en nuestras casas… Finalmente ocurrió lo inevitable. Esa misma tarde, cuando me disponía a salir de casa para ir al dentista, se dio la fatídica noticia. Y así empezó todo. Durante la primera semana, se podría decir que no estuve del todo mal. Mi rutina se basaba en comer, dormir y jugar a la Play. ¡Bendito coronavirus! Sin embargo, tras ver las noticias y observar que la cifra de infectados y fallecidos en España aumentaba a la velocidad de la luz, me entró, para qué mentir, algo de miedo. Mi opinión sobre el COVID-19 fue cada vez más negativa. El dichoso bicho también nos había dejado sin fútbol y fatídicamente, sin Eurocopa en Verano. Parecía que nada podía ir a peor, cuando de pronto, me empezaron a llegar al móvil más correos que a un famoso: que si deberes por aquí, trabajos por allá, que si ver un documental de dos horas en portugués, leer un libro de 500 páginas para después hacer un trabajo… ¡Al final iba a estar menos estresado en clase! IES TEROR