Mi primera publicacion Especial Coronavirus - Page 25

Me comencé a agobiar, presionada por mi necesidad de hacer las cosas bien y a tiempo. Poco a poco fui terminando estas obligaciones, y a medida que pasaban los días, conseguí entrar en una nueva rutina. Al principio no entendía la sensación que tenían algunas personas de mi alrededor, como mi tía, de agobio al no poder salir. Sólo llevábamos tres días en casa y la gente ya estaba con los nervios a flor de piel. Yo he pasado fines de semana en casa, y nunca me he sentido así. El hecho de reflexionar en el futuro, en lo que se les venía encima, es lo que les hacía pensar de ese modo. Mi aprendizaje, sobre la situación que nos ocupa, terminará cuando lo haga todo esto. De momento, puedo decir que he aprendido a valorar aún más mi libertad y lo que esta conlleva. Valoro el frío que hacía en el cine cuando íbamos a ver una peli nueva. La risa que inevitablemente se me escapaba mientras me comía una fajita con mis amigas un viernes cualquiera. Valoro tener la salud para no tener que pisar un médico en mucho, mucho tiempo, aunque ahora tenga familiares que en el hospital están, con la sensación de soledad que inunda su habitación que por la cuarentena está vacía. Valoro cuando discutía con mi hermano para ver a qué sitio íbamos a comer un sábado, o tener la opción de ir al gimnasio aunque al final siempre me resistiera a ir. Pero me he dado cuenta de que hay otras cosas que también aprecio ahora. Como poder jugar con mis padres a esos juegos de mesa interminables para los que antes no teníamos tiempo. O hacer FaceTime con amigos a las que hacía tiempo que no veía, y disfrutarlo, por mucho que me de pereza empezarlo. Poder levantarme aunque sea dos horitas más tarde. Poder ser dueña de mi propia rutina, adaptarla a mí… IES TEROR