Mi primera publicacion Boletin ASOPEN 41 | Page 30
El Bicenteario de
nuestra Independencia
La Carta de Jamaica
Por Luis Efraín Mosquera Rúales
C
on motivo del
Bicentenario de
Independencia de
nuestro país, es bueno
recordar algunas ideas de la
carta casi profética que
escribió el Libertador Simón Bolívar, el 6 de
septiembre de 1815 a don Henry Cullen,
comerciante inglés residente en Jamaica y
que posteriormente fue conocida como “La
Carta de Jamaica”.
El Libertador se encontraba en Kinston,
luego de haberse exiliado de manera
necesaria y voluntaria, cuando la Segunda
República de Venezuela había caído en
manos de las tropas del rey Fernando VII,
comandadas por el general Pablo Morillo.
Bolívar se encontraba en un momento
crucial de su vida. Su propuesta libertaria
había sufrido un grave revés, cuando en
Úrica, una población venezolana, José
Tomás Boves destrozó literalmente al
Ejército Libertador, que estaba bajo el
mando de José Francisco Bermúdez y José
Félix Ribas. Allí Boves perdió la vida a manos
de un lancero llanero, pero luego, el 11 de
diciembre de 1814, en la batalla de Maturín,
el general español Francisco Tomás Morales,
recuperó para los realistas el mando sobre la
Capitanía de Venezuela.
Era el momento de repensar nuevas
estrategias para lograr la ansiada liberación
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Boletín No. 41 / Julio de 2019
del dominio de España y eliminar tantos
siglos de un torpe manejo cultural,
económico, social y político de dicho
imperio, que se encontraba intentando
resurgir luego de haber sufrido la invasión
francesa dirigida por Napoleón Bonaparte.
En su famosa carta, Bolívar explica al señor
Cullen de manera narrativa y hasta
pedagógica, cuáles eran las condiciones de
la América hispana y el estado de
desigualdad que mantenía a la población
criolla, por parte de un gobierno
completamente despótico. En ella hace
comentarios, refiriéndose a la manera cómo
actuaba el decadente imperio hispano sobre
nuestra población y explicando cómo esas
“...barbaridades que la presente edad ha
rechazado como fabulosas, porque parecen
superiores a la perversidad humana; jamás
serían creídas por los críticos modernos...”
sufre de los desórdenes de Venezuela...[...]... El mal será irremediable, pero no será nuestro,
será de los principios, será de los legisladores, será de los filósofos, será del mismo pueblo...”
En su carta Bolívar se quejaba de la falta de unidad, y por ella habíamos perdido momentos
maravillosos, que nos hubieran permitido una mejor condición como nación libre.
Planteaba una nación fuerte con el antiguo Virreinato de la Nueva Granada, la Capitanía de
Venezuela y la presidencia de Quito, unidas en una sola nación llamada Colombia. Y una
confederación andina, con Colombia, Perú y el Alto Perú, juntos.
Todo ese ideario, no pudo cumplirse, pues los intereses regionales, la poca visión de futuro y
un pobre interés por el pueblo, rompieron un sueño, que pudo ser maravilloso.
¿Será que aún estamos en las mismas condiciones?
Claro, había pasado un momento de la
denominada “Guerra a muerte”, donde
poblaciones enteras fueron masacradas por
los dos bandos, generando un panorama
desolador a lo largo de la Capitanía. Ah, la
historia, y eventos que parecen similares a
otros ocurridos en nuestro amado país, y los
olvidamos tan fácilmente. ¿Será que los
colombianos somos amnésicos? O, como
decía Bolívar en una de sus cartas a
Santander “...el sur no gusta del norte, las
costas no gustan de la sierra, Venezuela no
gusta de Cundinamarca, Cundinamarca
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