sitio: “Lol-Tun” y están formados por
la unión de estalactitas y estalagmitas,
o también una galería con su bóveda
desplomada, por cuya cavidad descien-
den las raíces de los árboles y los rayos
del sol que brindan la más hermosa es-
tampa llena de mística belleza que hace
entender por qué sitios como este eran
considerados verdaderas entradas al
Inframundo.
En los niveles más bajos de la cavidad
conocida como Huechil (del maya
huech, armadillo) fueron encontrados
restos de fauna extinta como huesos de
mamut, de bisonte y de un felino, que
indican un período de clima frío y con
vegetación distinta a la actual, carac-
terística de un ambiente cálido y hú-
medo. Encima de éstos había un nivel
en el que aparecieron herramientas de
piedra y barro producidas por los pri-
meros habitantes de la Península.
También se observan pinturas en mu-
ros y restos de cerámica maya bien
trabajada junto a utensilios religiosos
acordes a las ceremonias que se realiza-
ban dentro de las cavernas.
La gran maravilla de Loltún radica sin
duda en el sitio mismo, como una be-
lla construcción natural que cuenta el
paso del tiempo y la historia, observan-
do el camino recorrido por la naturale-
za y la humanidad en el bello Estado de
Yucatán, cuna de la sabiduría maya.
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