Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 237

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 237 La plantilla de personal que lo atendía lo formaban, administrador, médi- cos, cirujano, enfermeros, sanitarios y cuando se incorporaron, las Hijas de la Caridad. Inicialmente la dotación de personal lo integraban un sacerdote, que actuaría como director y auxiliado por dos capellanes; un médico y dos cirujanos, junto con los oficiales y servidores necesarios para las setenta y dos camas de cada planta. Se estipuló que, si por algún motivo surgen gastos extraordinarios como incendios u otros percances, se prescindiría de los servicios de uno de los capellanes. ASISTENCIA SANITARIA Y DE BENEFICENCIA El hospital se destinó, inicialmente, según se expresó en la escritura de 23 de abril de 1591 del acuerdo entre la villa, el Abad y Simón Ruiz todo tipo de enfer- medades, salvo los pobres de calenturas y heridas que debían ser atendidos en el Hospital del Obispo y también para atender todos los desamparados y peregrinos que acudieran a la villa. Este acuerdo fue confirmado posteriormente por el Rey Felipe II y el Papa. Durante el siglo XVII, sigue con su funcionamiento y prestando la asisten- cia para la que fue diseñado y construido, manteniéndose durante toda la centuria como un hospital moderno de magnifica construcción y con la posibilidad de facilitar todas las prestaciones tanto de beneficencia como sanitarias por su espa- ciosidad y dependencias. En el siglo XVIII sigue prestando la atención a la población de Medina del Campo como única instalación sanitaria junto con el Hospital de la Piedad y se conoce que trabajó en el centro sanitario, el facultativo Francisco Suarez de Ri- bera medico titular en 1721 El hospital durante la ocupación francesa, a principios del siglo XIX, sufrió los desmanes de los invasores franceses que lo utilizaron como hospital militar para sus tropas, sin que sus instalaciones se libraran del pillaje y rapiña de la ofi- cialidad y de la soldadesca gabacha. Posteriormente el hospital tuvo una menor ocupación y uso, estando operativo solo una cuarta parte de sus instalaciones. En el comienzo del siglo XX se encomienda el cuidado de los enfermos a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, encargándose además de una escuela de niñas en la planta baja del edificio, que llega en la década de los años veinte a la plena actividad con la labor especial de la superiora Sor Encarnación Caranas y las religiosas Sor Carmen Diez y Sor Carmen Ramos, siendo capellán don An- tonio Rodríguez. Durante esta época se tiene referencia de que formaban parte del equipo de facultativos médicos los doctores Federico Velasco y Luis Sangrador. Durante la II República por el perfil social, religioso y de beneficencia que te- nía la obra, la aplicación de disposiciones y normas, a semejanza de otras muchas instituciones, representó un claro detrimento en el funcionamiento del hospital,