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A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid
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Financiación
El problema de financiación hubo que realizarles de forma compartida, por
una parte, el Gobierno a través del Ministerio de Fomento que costearía la parte
del Hospital Clínico y Facultad de Medicina, y por otro lado de Diputación Pro-
vincial que haría lo propio con la parte dependiente de esta institución. De esta
forma era un solo proyecto con dos financiaciones y que se plasmaría en un solo
edificio. El coste aproximado se fijaba inicialmente alrededor de 1.000.000 de
pesetas para el conjunto de la construcción.
Diseño del hospital
El complejo Hospital y Facultad se diseñó con una edificación de forma
rectangular, en construcción única en torno a un patio central y en cuyas esquinas
del rectángulo se construyeron edificaciones de forma octogonal conectada con
los laterales del rectángulo y donde emergían pabellones que constituirían las
salas hospitalarias. Ocuparía todo el complejo hospitalario un espacio de tres
hectáreas. De uno de los lados se construyó, la Facultad de Medicina, edificio
cuboideo de tres pisos sobre el suelo y sótano, correspondiendo a sus laterales
las instalaciones del Hospital Clínico, y la parte opuesta al Hospital Provincial.
El patio central estaba dividido por un corredor acristalado que unía el edificio
cuboideo de la Facultad de Medicina con la parte central del pasillo principal del
sector del Hospital Provincial
Construcción
La construcción fue muy sólida, con basamentos de piedra con paredes y
bóvedas de ladrillo. Se utilizó piedra en basamentos, escaleras de acceso, recerca-
dos, cornisas y doseles de las ventanas y algunas puertas. Se empleó ladrillo rojo
prensado en paredes y fachadas. Se hizo uso de material de hierro para claraboyas
de las formas octogonales y también en escaleras lo mismo que en el armazón.
Las bóvedas de excelente diseño en especial en sótanos, de fábrica de ladrillo.
El encargo de las obras se adjudicó por Real Orden de 30 de noviembre de
1883, a un contratista local, Leocadio Cacho Martín, con experiencia en cons-
trucciones relevantes ejecutadas en Valladolid como la reconstrucción del Cole-
gio de San Gregorio y diferentes obras del ferrocarril, y que posteriormente se
asoció a otro por la envergadura de las obras y por el tipo de financiación de dos
instituciones diferentes, a Antonio Marsá. El presupuesto general de obras ascen-
día inicialmente a 809.000 pesetas. El periodo de ejecución debería haber sido de
cuatro años, comenzando en 1883, pero no tomaron impulso hasta 1885.
El desarrollo de las obras fue a un adecuado ritmo y es en 1886 cuando
se cubren aguas colocando la techumbre de los edificios que en parte hubo que
sustituir el proyectado hierro por madera, dada la carestía en aquel momento del