Con el objetivo de salvaguardar las finanzas públicas ante el fuerte impacto
económico que genera la ocurrencia de los desastres naturales, se estableció
la Estrategia de Gestión Integral de Riesgos, EGIR, orientada a transferir
parte de los riesgos y a dotar de certidumbre al ejercicio del presupuesto,
al tiempo que se fortalece el Sistema Estatal de Protección Civil. Con la
estrategia se desarrolla una cultura orientada a la gestión de riesgos y
reúne a los órdenes de gobierno, organismos públicos y privados en torno
la prevención, preparación y atención a emergencias en las poblaciones
y comunidades previa identificación de las necesidades en tres etapas que
incluyen la identificación de los bienes en el estado susceptibles de recibir
apoyo del Fondo de Desastres Naturales, identificación de los riesgos a los
que están expuestos los bienes y definición de un esquema de administración
y transferencia de riesgos. En su instrumentación se gestionaron 9 millones
686 mil pesos del gobierno federal a través del Fondo de Desastres Naturales.