Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 194
Salud bebé / Esté pendiente
Tips para desarrollo del lenguaje
Lactancia
Signos de alerta
La posición debe ser placentera tanto para
la madre como para el niño, trate de estar
en un ambiente tranquilo y relajado, converse con su hijo, acaricie su cuerpo, cántele o escuchen música y cuéntele cuentos.
En la lactancia: si siente que la succión es débil, si el bebé derrama constantemente la leche, si se atora o vomita con frecuencia, si tiene tos.
Segundo mes
El juego vocal se presenta más fácilmente cuando al niño le han suplido sus
necesidades y no hay estímulos fuertes
que demanden su atención.
Segundo semestre
Para ayudar a enriquecer la comprensión del niño son importantes la entonación y los gestos, la expresión facial y
corporal de la persona que habla y el
contexto en que está. Imite sonidos diferentes (onomatopeyas de los animales,
medios de transporte). Comparta momentos plácidos de lectura con su bebé.
De los 12 a los 18 meses
Promueva los desplazamientos para que
el bebé conozca mejor su entorno, invítelo a participar en la lectura de cuentos
cortos, nombren los objetos de las ilustraciones, permita que pruebe diferentes
alimentos y texturas.
De los 18 a los 24 meses
Descríbale los objetos y cuéntele la función que cumplen, amplíe el uso de onomatopeyas, fomente el juego, permita
alimentos sólidos y crocantes.
De los 24 los 36 meses
Háblele claro sin exagerar la pronunciación, permita que le narre una ilustración sencilla, cante y enséñele canciones, permita que complete oraciones y
canciones, cuéntele rimas, permita que
juegue con otros niños.
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De 6 a 12 meses: el juego vocal es
monótono, no se enriquece rápidamente
con otros sonidos, babea.
De 12 a 18 meses: prefiere la dieta
blanda o licuada, continúa tomando
tetero después de los 15 meses, prefiere
no usar el lenguaje oral, mira constantemente la boca del adulto, sufre gripas frecuentes.
De 18 a 24 meses: el niño no entiende lo que se le dice, usa constantemente
sonidos vocálicos, prefiere señalar los objetos a nombrarlos, usa palabras aisladas,
mantiene la boca abierta, no desea ingerir alimentos sólidos.
De los 24 a los 36 meses: su vocabulario es limitado, prefiere comunicarse
con pataletas y con el
dedo, sus frases son
cortas y prevalece el
uso de dos palabras,
babea, no se
entiende lo que
habla.