Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 175
Salud bebé / Primeros auxilios
Heridas y sangrado
A medida que el niño va creciendo, va
desarrollando sus habilidades motoras
y van aumentando su autonomía, su
deseo de exploración y apropiación
de su mundo. Entonces es propenso al
riesgo, porque todo lo quiere coger y
llevar a su boca, tropieza con facilidad
y se sujeta de elementos poco confiables, por lo que termina con frecuencia
golpeándose, machucándose, enredándose o tropezándose.
Las acciones preventivas de heridas son acompañamiento y supervisión permanente de los adultos y tomar
medidas de seguridad en la casa, para
que sea un espacio motivador y seguro.
Si la herida es leve, lávela colocándola bajo el chorro de agua corriente
para evitar que queden restos de suciedad, vidrios o piedras. Luego, aplique
un antiséptico, déjela sin cubrir y consienta al bebé.
En caso de que la herida no parezca profunda pero sangre en abundancia, presiónela con cuidado durante
diez minutos usando una gasa estéril.
Cuando la gasa quede empapada,
tome otra y presione con ella sin retirar
la anterior.
Si la herida es profunda o persiste el
sangrado a pesar de la presión, una vez
lavada, cúbrala con un apósito estéril y
acuda al médico a la mayor brevedad.
Toda herida en cara requiere valoración en urgencias.
Envenenamiento
Como es habitual que los niños se lleven todo a la boca, se debe ser muy
cuidadoso al guardar medicinas, elementos de aseo y desinfectantes. Si
debe almacenar sustancias peligrosas
en su residencia, hágalo bajo llave.
Las intoxicaciones pueden ser resultado de algo que el bebé comió,
se untó o inhaló. Ante la presencia repentina de náuseas, vómito, dolor en
la boca, irritabilidad, diarrea, somnolencia, hiperactividad, convulsiones o
pérdida de consciencia, sospeche una
intoxicación y acuda a urgencias.
Al llegar es necesario que usted
sepa: qué ha tomado el bebé, qué cantidad, cuándo, qué síntomas ha presentado. Además, si usted identificó la sustancia, llévela, así sea sólo el empaque.
No administre ninguna sustancia ante
la sospecha de la ingesta de algún veneno, tampoco trate de forzar el vómito; podría emporar la situación.
Lesión en los ojos
Los ojos son una de las partes más sensibles y delicadas del cuerpo y es raro
que molesten, pero debido a la contaminación ambiental de las grandes
ciudades, es frecuente que se vean
expuestos a partículas extrañas que
puedan irritarlos.
Cuando esto ocurre, la primera reacción del niño es llevarse las manos a
los ojos para restregarlos y aliviar la irritación. Esto no es una buena medida
y debe evitarse, ya que puede desencadenar mayores problemas. Ante una
molestia, mugre o irritación, lave la cara
del bebé con agua limpia. Así también
lavará la superficie externa del ojo, procedimiento en el cual retirará el objeto
extraño y mejorará la molestia.
Si la molestia en el ojo persiste a pesar del lavado, lleve al pequeño al servicio médico para que sea valorado y
atendido. Nunca le coloque en el ojo
sustancias que no hayan sido formuladas
por un especialista y antes de colocarlas
revise fecha de vencimiento y que sea el
medicamento formulado. Jamás reenvase gotas para los ojos. Si se presenta
una lesión en los ojos con sangrado, se
debe cubrir el ojo y asistir de forma inmediata al servicio de urgencias.
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