Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 152
Desarrollo / Meses 13-24
Los primeros pasos
¡Inicia la carrera de la vida!
Caminar es uno de los logros más importantes del niño durante su segundo año, aunque
puede darse antes, pero no después de los 16
meses, caso en que hay que consultar con el
pediatra. De hecho, el perfeccionamiento del
andar es definitivo durante esta etapa y por ello
no se aconseja el uso de caminadores, pues
estos son inseguros ya que no permiten al niño
controlar el espacio y ocasionan que camine en
las puntas de los dedos, lo cual es inadecuado.
Los niños caminan en el momento menos esperado, así que se debe tener cuidado con lo
que haya por ahí (escaleras, elementos peligrosos en el piso, ventanas y balcones, etcétera)
para que no vayan a lastimarse.
Ponerse de pie será un gran reto para su hijo.
Lo hará colocando primero las palmas de las manos sobre el piso, luego estirando los brazos y elevando las nalgas mientras endereza las piernas y
empuja contra el suelo, para finalmente estirarse
del todo y enderezar su cuerpo.
Al principio, el niño dará pasos tambaleantes y en lugar de
caminar separará bastante las
piernas, con las puntas de los
pies hacia afuera, e irá dando
tumbos torpe y lentamente. El
proceso parecerá lento al principio, pero prontamente adquirirá velocidad.
Es normal que se caiga mientras aprende bien a sostenerse
en sus dos piernas y simultáneamente movilizarse, sobre todo
cuando lo hace sobre superficies
irregulares. Tropezará entonces
con cualquier cosa insignificante
en apariencia, como una diferencia de milímetros de altura entre baldosas del piso o una leve
arruga en un tapete.
En los primeros pasos de un
niño, sus brazos servirán para
mantener el equilibrio, por eso
los mantendrá como doblados
a la altura de los hombros y no
podrá cargar cosas mientras
camina. Dos o tres meses después, ya tendrá dominado el
proceso del andar y además
de cargar cosas, podrá detener su marcha para cogerlas,
empujar o halar un carrito de
juguete, andar de lado o hacia
atrás y patear una pelota mientras camina.
Seis meses después, podrá
subir y bajar escaleras con ayuda,
lo cual hará primero gateando; en ese momento también
será capaz de virar el rumbo de
su andar intempestivamente. Al
finalizar los dos años podrá correr y será todo un atleta a los
tres, cuando habrá perfeccionado la carrera.
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