S
eguimos nuestra conversación
llegando a un concepto
claro para ambos y es que
en cuanto al lenguaje del
cuerpo el vestuario vendría
a ser un manifiesto “una
proyección del interior”, es
una postura ante la vida,
“si bien puedo vestirme de
negro y eso no manifiesta
estrictamente lo que sucede
en mi interior” Le pregunto
sobre alguna época especial a
inserta en una ardua búsqueda
estética, me encuentro con la
década de los 60’s y fue ahí
cuando aluciné con sus formas
y con la manera de proponer
la gráfica textil”. Surge un
enamoramiento por esta época
debido también a que en esta
década en especial el vestuario
es un indicador importantísimo
para la revolución del
feminismo”, a partir de este
punto es que ella comienza
1. Moendam te et, Ti. Ermanum nondienam iam aut que et
grat fiti tesena, 2. etienatem tu iam issultum inatius C. Lut
dius conferfex nos caetisquite vitra re dit, quit, co ut fuidenam
furion sitam aridium facteris? Imus. Movera num te pubissid
in senat. Ur adhuit, se, conequam in imuscre, milicae diem,
quam iam omnos vit.
Mae noca num noca; Catum co et pectatin tum dem mantessis, no. Tatum consum, tam re, quistio cultum ment? Vala