26
MESTIZA
27
MESTIZA
A
sí, la primera oficina del
equipo Bravo! fue una casa
en Ricardo Lyon, donde
compartían espacio con un
estudio de arquitectura y otro
de diseño gráfico y web. Un
lugar que recuerdan como
una incubadora de ideas
entretenidas, donde incluso
aparecieron algunos proyectos
cruzados. Desde ahí empezó
a emerger el primer material,
apoyado bastante en algunos
su exitosa carrera universitaria,
un restaurante y un par de
diseños de muebles.
Un hito importante en el
desarrollo de este negocio,
que ha tenido crecimientos
constantes todos los años
aunque como equipo no lo
hayan delineado en su carta
de navegación, fue cuando
asistieron por primera vez
al bazar ED a fines de 2006.
“Ahí la gente pudo tocar
para tener una excelente
muestra y ser súper
competitivos. Eso nos fue
validando en el tiempo”, dice
el genio creativo.
Luego de eso, la firma empezó
a crecer de manera natural
y se vieron en la necesidad
de cambiar de espacio físico,
sobre todo porque a los
clientes les gustaba ver los
muebles. Después de mucho
buscar y evaluar locaciones.