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SABER LEER CON
PRECISIÓN LAS
NECESIDADES DEL
MERCADO CLAVE EN EL
DESARROLLO DE LA
FIRMA BRAVO!.
uego Matías, que en ese
entonces era subgerente
de marketing de Samsung y
compartía funciones, desarrolló
un primer plan de negocios
e hizo una presentación al
equipo, que en un primer
momento tuvo un cuarto
integrante, Nicolás Valenzuela,
compañero de universidad
de Rodrigo Bravo, que luego
decidió dejar el grupo, quizás
porque se vio envuelto en una
empresa muy familiar. “Nos
percatamos que el mueble
era un hilo conductor entre
nosotros, que nos salía fácil
y que había una oferta muy
restringida en términos del
mobiliario para el segmento
más o menos joven, que
coincidía con nuestra realidad.
Los precios también eran
restringidos, la calidad mala y,
además, carente de diseño”,
cuenta Rodrigo, quien el
primer tiempo trabajó codo
Hicieron un acabado estudio
de la competencia y tomaron
como referencia el mercado
brasileño, que estaba bastante
más avanzado en términos
de calidad y precio que el
nacional. Así, la idea inicial
fue desarrollar una oferta muy
ligada a lo que sucedía en
Brasil, más atrevida, jugada y
desarrollada en términos de
diseño, que se asemejaba a
lo que como equipo querían
proyectar.
También localizaron
geográficamente a los
competidores que tenían en
la capital, para determinar
en qué lugar era conveniente
instalar la tienda, algo que
nunca se concretó. Y es que el
espíritu que envuelve el trabajo
que realizan y planteamiento
distinto que imprimen a
cada una de sus propuestas
los llevó a descartar locales
dentro de un centro comercial
o avenidas como Alonso de
Córdova donde se concentran
muchos exponentes del
diseño. “Una característica
que permanece hasta hoy en
lo que desarrollamos es hacer
objetos .