Mestiza #1 | Page 28

L SABER LEER CON PRECISIÓN LAS NECESIDADES DEL MERCADO CLAVE EN EL DESARROLLO DE LA FIRMA BRAVO!. uego Matías, que en ese entonces era subgerente de marketing de Samsung y compartía funciones, desarrolló un primer plan de negocios e hizo una presentación al equipo, que en un primer momento tuvo un cuarto integrante, Nicolás Valenzuela, compañero de universidad de Rodrigo Bravo, que luego decidió dejar el grupo, quizás porque se vio envuelto en una empresa muy familiar. “Nos percatamos que el mueble era un hilo conductor entre nosotros, que nos salía fácil y que había una oferta muy restringida en términos del mobiliario para el segmento más o menos joven, que coincidía con nuestra realidad. Los precios también eran restringidos, la calidad mala y, además, carente de diseño”, cuenta Rodrigo, quien el primer tiempo trabajó codo Hicieron un acabado estudio de la competencia y tomaron como referencia el mercado brasileño, que estaba bastante más avanzado en términos de calidad y precio que el nacional. Así, la idea inicial fue desarrollar una oferta muy ligada a lo que sucedía en Brasil, más atrevida, jugada y desarrollada en términos de diseño, que se asemejaba a lo que como equipo querían proyectar. También localizaron geográficamente a los competidores que tenían en la capital, para determinar en qué lugar era conveniente instalar la tienda, algo que nunca se concretó. Y es que el espíritu que envuelve el trabajo que realizan y planteamiento distinto que imprimen a cada una de sus propuestas los llevó a descartar locales dentro de un centro comercial o avenidas como Alonso de Córdova donde se concentran muchos exponentes del diseño. “Una característica que permanece hasta hoy en lo que desarrollamos es hacer objetos .