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Psicología del desarrollo humano: desde el nacimiento a la vejez conformar estructuras de pensamien- to, actitudes, hábitos y valores en sus hijos adolescentes. Por otro lado, es preciso resaltar que las influencias no solo se dan en la dirección que va de padres a hijos, sino que estas son re- cíprocas ya que el adolescente con su comportamiento puede condicionar la manera de pensar de los padres, su comportamiento y su equilibrio emo- cional. 5.1.1. Los conflictos entre padres e hijos Normalmente los conflictos fa- miliares se incrementan de forma significativa durante este periodo, de manera especial durante la adoles- cencia temprana, tendiendo a mode- rarse posteriormente a lo largo de la adolescencia media y final. Entre las razones de este incremento de la con- flictividad podemos señalar la rela- cionada con el debilitamiento de los vínculos entre padres e hijos, proba- blemente como consecuencia del me- nor tiempo de convivencia efectiva y la divergencia de intereses. Otra de las razones la encontramos en la difícil compatibilidad entre la convivencia en el hogar y la que tiene lugar fuera de este en las relaciones de amistad en el grupo de iguales. El adolescente manifiesta una tendencia hacia rela- ciones autónomas en detrimento de su nivel de dependencia familiar. Los padres, por el contrario, interpretan estas conductas como peligrosas, no solo porque entienden que significa una falta de respeto, responsabilidad y lealtad hacia ellos, sino porque, además, consideran que detrás de ellas está el riesgo de aproximarse a conductas arriesgadas como las dro- gas, el alcohol y las relacionadas con el sexo. De todos modos, estos con- flictos, aunque comunes en la mayor parte de las familias con adolescen- tes, varían en función del género y del estilo educativo familiar. A medida que avanza la adoles- cencia se va produciendo una tenden- cia a la disminución de las situacio- nes de conflicto entre padres e hijos. El adolescente en la búsqueda de su estabilidad emocional establecerá re- laciones cada vez más consistentes con el grupo de iguales, trasladando las estrategias y conocimientos ad- quiridos con los amigos a las relacio- nes con los padres, lo que provocará al principio un desconcierto entre los padres y, posiblemente, con posterio- ridad, una aproximación y entendi- miento de la posición de los hijos por parte de los padres. De manera que, si bien es cierto que este periodo está caracterizado por una situación de crisis y de conflicto, esta se irá nor- malizando en el plano relacional a lo largo de la adolescencia media y fi- nal. De todas formas, salvo excepcio- nes, estos conflictos no suponen una ruptura emocional entre los compo- nentes de la estructura familiar, más bien se produce una reorganización de valores, compromisos y entendi- miento de las reglas. 251