Mary Psicologia-Del-Desarrollo-Humano-Del-Nacimiento-a- | Page 253
Psicología del desarrollo humano: desde el nacimiento a la vejez
conformar estructuras de pensamien-
to, actitudes, hábitos y valores en sus
hijos adolescentes. Por otro lado, es
preciso resaltar que las influencias no
solo se dan en la dirección que va de
padres a hijos, sino que estas son re-
cíprocas ya que el adolescente con su
comportamiento puede condicionar
la manera de pensar de los padres, su
comportamiento y su equilibrio emo-
cional.
5.1.1. Los conflictos entre padres e
hijos
Normalmente los conflictos fa-
miliares se incrementan de forma
significativa durante este periodo, de
manera especial durante la adoles-
cencia temprana, tendiendo a mode-
rarse posteriormente a lo largo de la
adolescencia media y final. Entre las
razones de este incremento de la con-
flictividad podemos señalar la rela-
cionada con el debilitamiento de los
vínculos entre padres e hijos, proba-
blemente como consecuencia del me-
nor tiempo de convivencia efectiva y
la divergencia de intereses. Otra de las
razones la encontramos en la difícil
compatibilidad entre la convivencia
en el hogar y la que tiene lugar fuera
de este en las relaciones de amistad
en el grupo de iguales. El adolescente
manifiesta una tendencia hacia rela-
ciones autónomas en detrimento de
su nivel de dependencia familiar. Los
padres, por el contrario, interpretan
estas conductas como peligrosas, no
solo porque entienden que significa
una falta de respeto, responsabilidad
y lealtad hacia ellos, sino porque,
además, consideran que detrás de
ellas está el riesgo de aproximarse a
conductas arriesgadas como las dro-
gas, el alcohol y las relacionadas con
el sexo. De todos modos, estos con-
flictos, aunque comunes en la mayor
parte de las familias con adolescen-
tes, varían en función del género y
del estilo educativo familiar.
A medida que avanza la adoles-
cencia se va produciendo una tenden-
cia a la disminución de las situacio-
nes de conflicto entre padres e hijos.
El adolescente en la búsqueda de su
estabilidad emocional establecerá re-
laciones cada vez más consistentes
con el grupo de iguales, trasladando
las estrategias y conocimientos ad-
quiridos con los amigos a las relacio-
nes con los padres, lo que provocará
al principio un desconcierto entre los
padres y, posiblemente, con posterio-
ridad, una aproximación y entendi-
miento de la posición de los hijos por
parte de los padres. De manera que,
si bien es cierto que este periodo está
caracterizado por una situación de
crisis y de conflicto, esta se irá nor-
malizando en el plano relacional a lo
largo de la adolescencia media y fi-
nal. De todas formas, salvo excepcio-
nes, estos conflictos no suponen una
ruptura emocional entre los compo-
nentes de la estructura familiar, más
bien se produce una reorganización
de valores, compromisos y entendi-
miento de las reglas.
251