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Desarrollo físico, psicológico, intelectual y social en la adolescencia 2.2. Las consecuencias psicológicas de la pubertad Aunque nos volveremos a re- ferir a estas consecuencias más adelante, es preciso señalar en este momento que los cambios mencio- nados en el apartado anterior ejer- cen una profunda influencia en el individuo. El cuerpo, como se ha indica- do, experimenta cambios profun- dos que transforman el funciona- miento del mismo y a los que no es fácil acostumbrarse, por lo que es frecuente observar periodos de desajuste social y emocional. Pen- semos, por ejemplo, en la chica que llega a la menarquia o en el chico que observa por primera vez el ve- llo en algunas partes de su rostro donde hasta entonces no existía y, sobre todo, si son los primeros casos que se dan en el grupo de iguales. A partir de ahora y como con- secuencia de los mencionados cam- bios, el joven va a iniciar un largo camino hasta conformar su nueva identidad, que le proporcionará su estatus adulto. Este camino no es- tará exento de dificultades que el joven irá afrontando con la ayuda de los adultos próximos y positi- vos (Funes, 2010). Las circunstan- cias personales le harán recorrer de forma particular y especial sus contextos sociales más próximos, en los que tendrá la fortuna o no de encontrarse con unos maestros u 236 otros, con los que mantendrá unas condiciones de enseñanza-aprendi- zaje determinadas; con unos padres que tal vez le ayuden desde la sen- sibilidad y la comprensión de sus necesidades; en definitiva, se trata de recorrer un camino de mutuas seducciones entre adultos y adoles- centes. El hecho de que la maduración física se dé a diferentes ritmos, pa- rece que tiene consecuencias en el proceso de adaptación psicológica del adolescente. De este modo, se puede observar como la fisonomía de una chica a los 13 años puede estar más cerca de la que es propia de una niña o de una mujer adul- ta; en lo chicos puede ocurrir algo parecido, de manera que podemos encontrar a un chico de 14 años con aspecto de niño o con la presencia y estructura corporal de un hom- bre adulto. Este desarrollo precoz o tardío tiene, en cada caso, unas consecuencias contextuales dife- rentes, que los jóvenes las viven de manera distinta, lo que hace que el transcurso a la adultez sea peculiar en cada caso, con lo que la experi- mentación y la complejidad de los acontecimientos se constituyen en las señas de identidad de la vida del adolescente. 2.3. Maduración temprana frente a maduración tardía El ajuste psicológico del adoles- cente está determinado por la acep-