Marielalero Compilatorio 24 febrero 2011 - 20 julio 2012 | Page 580
sistema hasta llevarlo a la situación de frenar su movimiento rutinario y esperar los resultados percibidos como
activación y manifestación colectiva que venían provocando considerables masas de humanos que movilizaban
volúmenes de energía que ponían en detrimento y en peligro las capas vibratorias del mundo oscuro llamado Matrix.
En los últimos 6 meses el manejo de la información fue seleccionado y controlado desde los medios de
comunicación para evitar la agitación y aceleración de la inercia humana cuya fuerza había venido propulsando
elevación vibracional y secuencia racional algo que inquietó y preocupó a este sector no humano.
Lo que llevo a que permanecieran en silencio entreteniendo con las noticias habituales que captaran el interés de los
humanos hasta la llegada de la fecha terrestre 11/11/11 que para ellos implica un recambio vibratorio a nivel
dimensional involuntario dentro de este mundo físico y que involucra favorablemente al grupo humano 3D.
El 11/11/11 da inicio a una valoración vibratoria y definición karmica. Significa que los encadenamientos karmicos
habrán caducado y los seres humanos tendrán en esta vida la posibilidad de resolver sus contratos karmicos
adquiridos innecesariamente en vidas anteriores.
Esta fecha es tomada como cuenta regresiva. Sucederán acontecimientos a nivel personal y ecológico que serán
acelerados desde el futuro en beneficio a la actual situación planetaria como humana 3D.
Se computa este ciclo terrestre y humano como definición vibratoria de la raza humana quiere decir que será sacada
de su heterogeneidad evolutiva y división cultural, esta fecha marcara la ruptura de paradigmas que han venido
manejando la inteligencia y el razonamiento de la civilización humana dentro de una idea global preestablecida
donde fue dirigida a permanecer en un antepasado no existente artificialmente creado con símbolos epistemológicos
que sellaron la supuesta historia de la humanidad.
Precisamente en esta fecha durante 48 horas se conjugaran dos acoplamientos dimensionales muy importantes que
revertirán la antigua era cronológica del planeta tierra y la desintegración física de los planos del tiempo–espacio que
estamos acostumbrados a percibir y sentir como horas y días.
Los dos acoplamientos dimensionales son programaciones dirigidas desde el centro de este Cosmos de Luz.
La aproximación de esta idea sería que ese día en el planeta Tierra se abrirá una apertura dimensional desde un
lugar conocido como “la tierra hueca” que estará en resonancia y alineación directa con un conducto dimensional
eyectado desde este Cosmos de Luz para ensamblarlo dentro de este mundo y proyectar vibratoriamente un puente
energético entre la entidad planetaria y los seres humanos elevando el nivel vibracional de los componentes
energéticos planetarios y estructuras celulares.
El acoplamiento de las dos dimensiones actuara directamente sobre la energía que circunda y genera la densidad
vibratoria que envuelve y contamina la atmosfera y hábitat de los humanos. Se podría decir que ese día se llevara a
cabo una limpieza planetaria y psicológica en la población movilizando el cuerpo de ideas preestablecidas que llevan
puestas como orden racional a nivel cognitivo.
Ambas dimensiones intentarán desconfigurar la antigua estructura ADN activando en ella nuevos códigos de
información hacia un desarrollo cognitivo y biológico que en proceso evolutivo supere al actual.
Para ello es importante que las personas entiendan que no necesitan hacer nada ni ir a ningún lugar porque tal
acontecimiento cubrirá al planeta por dos días e incluso es arriesgado exponerse en masa concentrados en regiones
geográficas consideradas como centros energéticos.
Situación que será difícil de hacer entender por las expectativas creadas en cuanto a esta activación bidimensional.
El ingreso y egreso de energía lumínica durante esos dos días no podrá ser cualificada por todos los seres humanos
existiendo como probabilidad rechazo o resistencia ante el cambio vibratorio del cual no se está acostumbrado ni
familiarizado a percibir.