Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONSTRUCCIÓN SOCIOCULTURAL y ECONÓMICA del CAMPO | Page 318

SILVIA IVETH MORENO GAYTÁN Expresión de Nuevas Ruralidades: La práctica de la Agricultura Urbana en Valle de Chalco no es suficiente para supervisarlo día a día, tampoco hay suficientes recursos económicos y materiales para que realmente el proyecto se convierta en un módulo demostrativo donde se producen alimentos o una escuela ambiental. La población no se apropia del proyecto, debido al desacuerdo del tipo de proyecto de las instituciones y gobierno. El primer caso de estudio es a partir de la conformación de un grupo de mujeres promovido por la Dirección de Atención a la Mujer (Instancia municipal). Una vez integrado, ellas gestionan recursos federales con SEMARNAT del Estado de México donde instalan 10 huertos familiares (2014). Éstos tienen 2 años operando, logran establecerse gracias a que las beneficiarias son mujeres mayores de 50 años de edad con un fuerte arraigo a la cultura rural; pertenecen al núcleo agrario originario de Valle de Chalco, algunas tienen título de ejidatarias al ser viudas del propietario; otras son integrantes de la familia extendida de la misma. Ellas cuentan con espacios en sus domicilios que les permiten instalar una estructura básica para su huerto. Por otra parte, tienen un capacitador y guía para operar el proyecto. La particularidad es que las mujeres están interesadas en administrar los recursos económicos recibidos y entablar comunicación con su capacitador para resolver conflictos organizativos y de operación. “Antes de este proyecto yo ya tenía mi producción en casa, en guacales de madera, en tinas viejas, macetas y espacios que uso de jardín. Ahora junto a Alfonso (capacitador) he logrado limpiar una zona en mi terreno para instalar en forma mi huerto, quizá me faltaba quien me motivara. El grupo que se hizo con ayuda de él me ha ayudado mucho, mi edad ya no me permite, pero tengo los conocimientos para la siembra y cultivo. Mi familia antes sembraba en el cráter y alrededor del cerro, donde ahora mis nietos tienen casa. Mis nietas también quieren su huerto. Mi nieta es la que anduvo juntando a la gente que le gusta para llevar la solicitud a Toluca. Mi familia es de tradición así que el proyecto nos gusta. Estoy contenta porque mis bisnietos están ayudándome y con el apoyo que nos dieron se le puso la manguera, el tinaco, se abonó la tierra, se cercó el área, hay talleres. Todo lo que nace aquí en la casa lo consume mi familia, somos una familia grande” (Entrevista realizada a Sra. Aboites, San Miguel Xico 1ra. Sección, 2014). En esta experiencia, el papel que desempeña el capacitador es directo y activo con las mujeres, visitándolas en sus hogares, ayudando con la instalación del huerto; gestiona talleres de capacitación orientados a la equidad de género para las líderes de proyectos. El resultado es positivo, tanto para el proyecto en 293