Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONFLICTOS SOCIOTERRITORIALES | Page 17
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Introducción Vol. 2
desregulación económica y a la proliferación de operaciones especulativas
del mercado financiero internacional. Así como también, al agotamiento
del petróleo cuyo horizonte de extinción se estima a corto plazo, debido al
uso irracional y predatorio de este combustible fósil, así como también a la
depredación ecológica del planeta, mediante el saqueo de bienes naturales que
se realiza a nivel planetario, hasta el punto de provocar el cambio climático
que pone en peligro la sobrevivencia del ser humano.
Este último recurso, el saqueo, explica los conflictos socioterritoriales y
por recursos naturales, en pueblos y comunidades, tanto en las áreas urbanas
pero, sobre todo, en las rurales de los países colonizados y subordinados como
México, cuyos recursos naturales, (tierra, subsuelo, agua, costas y mares,
bosques, flora, fauna y población humana), constituyen reservas para sostener
el proyecto de mundialización del capitalismo, como lo identificó Samir Amin
(2001) al comienzo de este siglo, los cuales aseguran su expansión sin barreras
sobre ilimitados territorios naturales y humanos, según el violento proceso
que ha seguido históricamente.
Asimismo, esta era del capitalismo mundializado constituye una nueva
forma de relación social dominada por su contenido y significación. Se trata
entonces de un poder cuya territorialización amplía su jurisdicción y en
consecuencia los actores locales pierden autonomía, capacidad de resistencia
y negociación, frente al poder del dinero, el político, el armamento y las
tecnologías de punta de que dispone, recursos ante los cuales frecuentemente
sucumben, y que da por resultado la “subordinación al capital de los mundos
de la vida”, en términos de Marx (Gilly y Roux, 2015).
Desde luego, esta expansión va acompañada de un creciente dinamismo y
densidad del proceso capitalista, potenciados por las innovaciones científico-
tecnológicas que tanto se impulsan y celebran, no sólo en los países colonialistas,
sino también en los colonizados, es decir, se trata de la sujeción plena del
conocimiento científico a las necesidades del capital. Así como también de
un virulento dinamismo, que desintegra sociedades, deslegitima democracias
y destruye el medio ambiente.
Esta dinámica, según Harvey (2005), corresponde al proceso de
expansión geográfica y desplazamiento temporal que resuelve las crisis de
sobreacumulación a las que es proclive el capital, el cual crea necesariamente un
paisaje físico a su propia imagen y semejanza en un momento, para destruirlo
luego, porque esta es la historia de la destrucción creativa (con todas sus
consecuencias sociales y ambientales negativas), que marca la evolución del
paisaje físico y social del capitalismo, es decir, la dinámica del capital y la
de sus resistencias tienen lugar en el espacio. Asimismo, la acumulación del