MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | страница 47

www.lecturaycinecr.blogspot.com Se puso tenso y levantó las manos, como si no supiera cómo reaccionar. —Estás borracha. —Lo sé —dije, demasiado ebria como para avergonzarme. Se relajó y me puso una mano sobre la espalda y otra sobre el pelo mojado, después apretó los labios contra mi frente. —Eres la mujer más confusa que he conocido nunca. —Es lo menos que puedes hacer después de espantar al único chico que se me ha acercado hoy. —¿Te refieres a Ethan, el violador? Sí, te debo una. —No importa —dije, sintiendo el inicio de un rechazo. Me cogió el brazo y lo sujetó contra su estómago para evitar que lo apartara. —No, lo digo en serio. Tienes que tener más cuidado. Si no hubiera estado allí… Ni siquiera quiero pensar en ello. ¿Y ahora esperas que me disculpe por hacer que te dejara en paz? —No quiero que te disculpes. Ni siquiera se trata de eso. —Entonces, ¿qué pasa? —me preguntó, buscándome los ojos. Su cara estaba a escasos centímetros de la mía y podía notar su aliento en mis labios. Fruncí el ceño. —Estoy borracha, Travis. Es la única excusa que tengo. —¿Quieres que te abrace hasta que te quedes dormida? —No respondí y él se movió para mirarme directamente a los ojos—. Debería decir que no para corroborar mi postura —dijo, arqueando las cejas—. Pero después me odiaría si me negara y no volvieras a pedírmelo. Apoyé la mejilla en su pecho, y él me abrazó más fuerte, suspirando. —No necesitas ninguna excusa, Paloma. Solo tienes que pedirlo. Entrecerré los ojos por la luz del sol que entraba por la ventana y entonces la alarma resonó en mis oídos. Travis seguía dormido, rodeándome todavía con brazos y piernas. Conseguí liberar un brazo para parar el despertador. Después de frotarme la cara, lo miré: estaba durmiendo sonoramente a dos centímetros de mi cara. —Oh, Dios mío —susurré, preguntándome cómo habíamos llegado a estar tan entrelazados. Respiré hondo y contuve la respiración mientras intentaba liberarme. —Déjalo, Paloma, estoy durmiendo —murmuró él, apretándome contra él. Después de varios intentos, finalmente conseguí soltarme, y me senté al borde de la cama, mirando hacia atrás para ver su cuerpo medio desnudo, liado en 47