MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Seite 291
www.lecturaycinecr.blogspot.com
Capítulo 22
Avión
EL teléfono empezó a sonar y un nombre sustituyó a los números de la
pantalla; a Travis se le abrieron los ojos de par en par cuando lo leyó.
—¿Trent?
Una carcajada se escapó de sus labios con la sorpresa, y me miró con una
sonrisa de oreja a oreja.
—¡Es Trent! —dije ahogando un grito y apretándole la mano mientras él
hablaba.
—¿Dónde estás? ¿Cómo que estás en Morgan? ¡Estaré ahí en un minuto, no
des ni un puñetero paso!
Salí disparada hacia delante, esforzándome por seguir el ritmo de Travis,
que corría a toda velocidad por el campus, arrastrándome detrás de él. Cuando
llegamos a Morgan, mis pulmones pedían aire a gritos. Trent bajó corriendo las
escaleras y se abalanzó sobre nosotros dos.
—¡Maldita sea, hermano! ¡Pensaba que te habías achicharrado! —dijo Trent,
abrazándonos tan fuerte que no me dejaba respirar.
—¡Serás capullo! —gritó Travis, empujando a su hermano—. ¡Pensaba que
estabas muerto, joder! ¡He estado esperando a que los bomberos sacaran tu
cadáver carbonizado de Keaton!
Travis miró a Trent con el ceño fruncido durante un momento y después
volvió a tirar de él para darle un abrazo. Liberó un brazo y empezó a moverlo a su
alrededor hasta que notó mi camiseta y tiró de mí para abrazarme también. Tras
unos minutos, Travis soltó a Trent, pero me mantuvo a su lado.
Trent me miró con un gesto de disculpa.
—Lo siento mucho, Abby, me entró el pánico.
Sacudí la cabeza.
—Solo me alegro de que estés bien.
—¿Yo? Si Travis llega a verme saliendo de ese edificio sin ti, más me habría
valido estar muerto. Intenté dar contigo después de que salieras corriendo, pero
entonces me perdí y tuve que buscar otro camino. Me paseé por el edificio en
busca de otra ventana hasta que me tropecé con unos policías y me obligaron a
irme. ¡He estado acojonado todo este tiempo! —dijo él, mientras se pasaba la mano
por su pelo corto.
Travis me secó las mejillas con los pulgares y se levantó la camiseta para
limpiarse el hollín de la cara.
—Larguémonos de aquí. Todo este sitio se llenará enseguida de policías.
291