MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 253

www.lecturaycinecr.blogspot.com —Oh, ¡cállate! —dije riéndome—. Suena divertido, Parker, gracias. Se le iluminaron los ojos. —¿Quieres que vayamos a comer una pizza o algo antes? La verdad es que no me gusta mucho la comida de los cines. —Una pizza estará genial —asentí. —Bueno, pues la película es a la nueve, así que… ¿te recojo a las seis y media más o menos? —Asentí de nuevo y me despedí de Parker. —Oh, Dios —dijo Finch—. Eres masoquista, Abby. Sabes que a Travis no le va a hacer ninguna gracia cuando se entere. —Ya lo has oído. No es una cita. Y no puedo hacer planes basándome en lo que le parezca bien a Travis. Él no me consultó nada antes de llevar a Megan a su casa. —Nunca vas a olvidarte de eso, ¿verdad? —Probablemente, no. Nos sentamos a una mesa con banco en el rincón y me froté las manos para intentar entrar en calor. No pude evitar darme cuenta de que estábamos en el mismo sitio en el que nos sentamos Travis y yo cuando quedamos por primera vez, y sonreí al acordarme de ese día. —¿Qué te hace tanta gracia? —preguntó Parker. —Nada, me gusta este sitio. He pasado buenos momentos. —Me he dado cuenta de que llevas la pulsera —dijo él, mirando los diamantes resplandecientes de mi muñeca. —Ya te dije que me gustaba. La camarera nos entregó la carta y tomó nota de las bebidas. Parker me puso al día sobre su horario y me habló de los avances que había hecho en sus estudios para el examen de admisión en la Facultad de Medicina. Cuando la camarera nos sirvió las cervezas, Parker apenas se había dado un respiro. Parecía nervioso, y me pregunté si tenía la impresión de que estábamos en una cita, al margen de lo que me hubiera dicho. Se aclaró la garganta. —Lo siento. Creo que he monopolizado bastante la conversación. —Dio unos golpecitos a su botella y sacudió la cabeza—. Es que no había hablado contigo en tanto tiempo que suponía que tenía mucho que contar. —Está bien. Ha pasado mucho tiempo. Justo entonces, sonó la campanilla de la puerta. Me volví y vi a Travis y a Shepley entrar en el local. Travis tardó menos de un segundo en verme, pero no pareció sorprendido. 253