Como segunda estrategia, es mediante el uso de un pensamiento lateral, el cual consiste en examinar conceptos similares en otros escenarios o fuentes complementarias que apoyen la investigación. Una tercera estrategia consiste en la inducción analítica, apoyada en la teoría formal o sustantiva, partiendo de los datos obtenidos.
Finalmente, una cuarta y quinta estrategia, se basan en el empleo de una conjetura y falsificación para poner a prueba los datos recopilados. La contraposición de la conjetura con elementos recopilados en entrevistas con actores sociales ayudan a confirmar o negar lo planteado en la investigación.