gastronomía mexicana
la nueva era de la hospitalidad
Una gran cocina puede llevar al comensal hasta la mesa, pero lo que ocurre después determina buena parte del recuerdo.
Servicio, iluminación, sonido, ritmo, diseño y tecnología están transformando al restaurante en algo más complejo: una experiencia pensada desde que el cliente reserva hasta el momento en que cruza la puerta de salida.
La comida sigue siendo el centro, pero ya no está sola. Durante mucho tiempo, hablar de un gran restaurante significaba hablar principalmente de cocina. Todo continúa siendo indispensable. Pero el comensal contemporáneo también evalúa aquello que sucede alrededor del plato: cómo fue recibido, cuánto esperó, qué tan cómoda resulta la mesa, qué escucha mientras come, cómo llega cada tiempo y si el servicio entiende cuándo intervenir y cuándo desaparecer. En México, CANIRAC señala que la hospitalidad actual va más allá de comida y servicio: implica anticipar expectativas, utilizar información para comprender mejor al cliente y construir conexiones más significativas. La tecnología comienza a participar en ese proceso, especialmente mediante sistemas capaces de conocer preferencias, gestionar reservaciones y facilitar una atención más fluida. La experiencia gastronómica comienza, entonces, mucho antes del primer bocado.
El servicio también puede contar una historia Un ejemplo mexicano permite observarlo con claridad. En mayo de 2026, Rodrigo Caltenco Núñez, responsable de sala de Huniik, en Mérida, recibió el MICHELIN Guide Service Award México 2026. Lo interesante no es el reconocimiento en sí— ya hemos hablado suficientemente de premios en esta edición— sino la manera en que el
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Manos al Carbón