500 % en las últimas dos décadas y el país registra una de las tasas de crecimiento más aceleradas para la categoría a nivel global, impulsado por consumidores que privilegian calidad por sobre cantidad y buscan propuestas más exclusivas y diferenciadoras.“ Lo interesante de México, más que el crecimiento del consumo de vino, es cómo está evolucionando el consumidor. Hoy vemos personas mucho más interesadas por el origen, la gastronomía y las historias detrás de cada etiqueta, pero también una clara premiumización del mercado, con consumidores que buscan propuestas de mayor valor y sofisticación. Eso abre una enorme oportunidad para marcas con identidad y trayectoria como Santa Rita, que hoy cuenta con un portafolio consolidado en segmentos de alto valor”, señaló Javier Bitar Hirmas, Gerente
General de Viña Santa Rita. En ese escenario, Santa Rita ha destacado con propuestas innovadoras orientadas a nuevas ocasiones de consumo, como vinos sin alcohol, productos de baja graduación alcohólica y formatos en lata. La innovación también se extiende al trabajo en viñedo. A través del Proyecto WiSe, la compañía ha reconvertido más de 1.300 hectáreas incorporando inteligencia artificial, viticultura de precisión y modelos predictivos para optimizar el uso del agua y enfrentar de mejor manera los efectos del cambio climático. Pero la apuesta de Santa Rita va más allá del vino. Ubicada a solo 45 minutos de Santiago, la viña ha desarrollado uno de los proyectos de enoturismo patrimonial más reconocidos de Chile y el mundo, integrando en un mismo lugar vino, historia, cultura, naturaleza y gastronomía.
Este enfoque también comienza a ganar relevancia en México, un mercado que ha mostrado un creciente interés por el turismo gastronómico y de alto nivel. Solo en 2025, más de 61 mil turistas mexicanos visitaron Chile, duplicando las cifras registradas hace apenas tres años.“ Durante mucho tiempo el vino compitió principalmente desde el producto. Hoy las grandes marcas son las que logran construir experiencias, conexión cultural y una identidad clara detrás de cada botella. Ahí vemos una enorme oportunidad para seguir creciendo en México. Esperamos que cada vez más mexicanos nos visiten, conozcan nuestros viñedos, descubran Alto Jahuel— uno de los grandes orígenes del Cabernet Sauvignon en el mundo—, disfruten nuestros vinos y vivan la experiencia de Hotel Casa Real”, agregó Bitar.
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Manos al Carbón