Manos Al Carbón Agosto 2026 | Page 47

jugos y licuados JUGOS Y licuados la nueva barra mexicana

Frutas de temporada vuelven a conquistar el vaso.
Antes de los smoothies, los cold-pressed juices y las bebidas funcionales existía algo mucho más sencillo: una licuadora sobre la mesa.
Plátano con leche, papaya, fresa, mamey, mango o avena han formado parte durante décadas de desayunos, mercados y fondas mexicanas. No necesitaban una definición sofisticada; eran simplemente licuados. Hoy esa costumbre atraviesa una transformación interesante. Cafeterías de especialidad, restaurantes y conceptos de hospitalidad están reinterpretando las bebidas de fruta mediante ingredientes de temporada, menor dependencia de azúcares añadidos y presentaciones más cuidadas. La tendencia coincide con un principio básico de alimentación señalado por la Organización Mundial de la Salud: una dieta saludable debe construirse alrededor de alimentos variados y mínimamente procesados, manteniendo principios de equilibrio y diversidad.
Agosto tiene sabor a fruta mexicana Para una barra de jugos que quiera trabajar con temporalidad, agosto ofrece posibilidades extraordinarias. La Secretaría de Agricultura identifica entre los productos disponibles durante este mes frutas como pera, mango, sandía, tuna, ciruela, granada y guayaba. La ventaja gastronómica es evidente: trabajar con productos durante su temporada permite encontrar
Manos al Carbón mejores condiciones de frescura, sabor y disponibilidad, además de favorecer a productores nacionales. Mango con cítricos, tuna con limón, sandía con hierbabuena o guayaba acompañada de especias son ejemplos de perfiles capaces de construir una identidad mucho más vinculada con México que una carta basada únicamente en combinaciones internacionales.
Cuando beber fruta no equivale a comerla La percepción de que cualquier bebida elaborada con fruta es automáticamente saludable necesita matices. La OMS considera los azúcares presentes naturalmente en los jugos de fruta dentro de la categoría de azúcares libres y recomienda limitar el consumo total de estos a menos del 10 % de la ingesta energética diaria, sugiriendo que reducirlo por debajo del 5 % puede aportar beneficios adicionales. La fruta entera juega con otras reglas. Al conservar su estructura y fibra, forma parte de las fuentes que la OMS recomienda priorizar dentro de una alimentación saludable. Para mayores de diez años, el organismo recomienda procurar al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras. Esto abre una conversación interesante para restaurantes y barras: no todo tiene que convertirse en jugo filtrado. Los licuados que conservan mayor parte de la fruta, las preparaciones sin azúcar añadida y las combinaciones con vegetales permiten construir propuestas diferentes.
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